A medida que se acerca rápidamente la fecha límite del mercado NBA (trade deadline), fijada para el 5 de febrero, el mercado empieza a llenarse de nombres atractivos. Sin embargo, no siempre una gran estrella es sinónimo de una buena operación. Factores como el impacto salarial, los problemas físicos, las polémicas extradeportivas o, simplemente, un encaje dudoso en la pista pueden convertir un fichaje llamativo en un error costoso.
En este contexto, John Gonzalez, periodista de CBS Sports, ha elaborado una lista de cinco jugadores que, por distintos motivos, convendría evitar en este cierre de mercado.
Anthony Davis
El primero es Anthony Davis, actualmente en los Dallas Mavericks. Su caso resulta bastante evidente. Desde su llegada a Dallas hace un año, en el mediático traspaso de Luka Doncic que acabó costándole el puesto al general manager Nico Harrison, Davis apenas ha disputado 29 partidos de más de 80 posibles y vuelve a estar de baja por lesión. A nivel económico, su contrato es especialmente pesado: 54 millones de dólares esta temporada, 58 la próxima y una opción de jugador de 62 millones para el curso siguiente. Pese a que su rendimiento en pista sigue siendo dominante cuando juega, su historial de ausencias hace prácticamente imposible que justifique ese impacto salarial.
Ja Morant
Otro nombre destacado es el de Ja Morant, base de los Memphis Grizzlies. Tras el bajo retorno que obtuvieron los Atlanta Hawks por Trae Young, no sorprende que las ofertas por Morant no sean especialmente agresivas. A sus problemas físicos se suman varias sanciones por conductas fuera de la pista. Además, según Gonzalez, su evolución deportiva genera dudas. Morant ha basado gran parte de su juego en su explosividad atlética, ofreciendo acciones espectaculares, pero sin añadir con el paso de los años un tiro exterior fiable, un aspecto clave en la NBA actual. Con 87 millones de dólares pendientes de cobrar en las dos próximas temporadas, el coste resulta elevado para un jugador que, a sus 26 años, no ha mostrado una progresión clara.
Zion Williamson
En una situación similar se encuentra Zion Williamson, de los New Orleans Pelicans. Aunque la franquicia no está activamente buscando un traspaso, su disponibilidad sigue siendo el gran problema. Zion también tiene 87 millones garantizados para los dos próximos años y, pese a su enorme impacto cuando está en pista, solo ha superado los 30 partidos disputados en dos de sus siete temporadas en la liga, incluyendo la actual, en la que ha jugado 33. Esa falta de continuidad complica justificar una inversión de ese calibre.
LaMelo Ball
La lista continúa con LaMelo Ball, base de los Charlotte Hornets. Su historial reciente refleja claramente sus problemas físicos: 47 partidos hace tres temporadas, 22 en la siguiente y 36 en la última. Más allá de las lesiones, también existen dudas sobre su influencia real en el rendimiento colectivo. Su defensa y su eficiencia en el tiro han sido cuestionadas, y aunque recientemente ha liderado una racha positiva de cinco victorias consecutivas, el riesgo de apostar por él sigue siendo alto.
Zach LaVine
Por último aparece Zach LaVine, ahora en los Sacramento Kings. Es un anotador contrastado, pero muchos observadores lo encuadran dentro de los jugadores de producción ofensiva que no siempre se traduce en victorias. Su situación contractual tampoco ayuda: dispone de una opción de jugador para la próxima temporada cercana a los 49 millones de dólares, una cifra que, según Gonzalez, dificulta que haya equipos dispuestos a asumir ese compromiso económico.