Sorprendente movimiento el de la gerencia de Utah Jazz fichando a Jaren Jackson Jr y poniendo patas arriba el mercado NBA. Nadie esperaba algo así, en lo que supone una decisión realmente audaz por parte de una franquicia deseosa de volver a optar a lo máximo y que parece dispuesta a construir un juego interior tremendo... ¿O este fichaje anticipa salidas de otros jugadores?
Lo que está claro es que Utah Jazz dinamita por completo cualquier atisbo de esperanza en el proyecto de unos Grizzlies que optarán por la reconstrucción, después de haber estado dispuestos a ceder a su gran referente. Con Morant también fuera, los de Salt Lake City se han quitado un competidor y han ganado a un jugador de élite mundial en su posición. Se prevé que Lauri Markkanen haga dupla interior con él, pero es preciso recordar que Walker Kessler también pertenece a este equipo.
Todo indica que aprovecharán la eclosión de Keyonte George, siendo el base una pieza innegociable en el proyecto, pero habrán de tomar decisiones trascendentales para su futuro respecto a esa tripleta de jugadores interiores. El finlandés o el lesionado Kessler podrían ser monedas de cambio interesante para ampliar la profundidad de plantilla y dotar de más mordiente al juego exterior, en el que se confía en que Ace Bailey vaya desarrollándose poco a poco y termine siendo una estrella.