Jaren Jackson Jr. se perderá lo que resta de la temporada 2025-26 de la NBA después de que se le detectara un crecimiento de PVNS en la rodilla izquierda, una lesión que requerirá cirugía para proteger su salud a largo plazo, según fuentes de la liga citadas por Chris Haynes.
La lesión fue identificada tras su traspaso desde los Memphis Grizzlies a los Utah Jazz antes del cierre del mercado NBA. El ala-pívot apenas pudo disputar tres partidos con la franquicia de Salt Lake City, en los que dejó un promedio de 22,3 puntos, 4,3 rebotes y 2,7 asistencias en 24,1 minutos por noche, mostrando un impacto inmediato en su breve etapa con el equipo.
Antes del inicio de esta campaña, los Grizzlies habían apostado fuerte por Jackson, firmándole una extensión renegociada por cinco años y 240 millones de dólares, consolidándole como una de las piezas centrales del proyecto en Memphis. Sin embargo, su salida rumbo a Utah y ahora esta intervención quirúrgica alteran de forma significativa el panorama deportivo tanto para el jugador como para su nuevo equipo.
Baja que facilita el tanking de los Jazz
La baja de Jackson también tiene implicaciones en los despachos de los Jazz. Actualmente, Utah posee el sexto peor balance de la liga, una posición delicada teniendo en cuenta que su elección de primera ronda del próximo Draft está protegida en el top-8 y pertenece a los Oklahoma City Thunder. La evolución del equipo sin su reciente incorporación puede influir directamente en si esa selección acaba siendo transferida o no.
Por el momento, la franquicia no ha emitido un calendario oficial para la operación ni ha detallado un plazo estimado de recuperación. La prioridad, según las informaciones disponibles, es garantizar la plena recuperación de Jackson y salvaguardar su carrera a largo plazo.