Aún queda muy lejos el verano, pero ya se atisba cuál será el gran culebrón. Lebron James tiene pie y medio fuera de Los Angeles Lakers y piensa ya en dónde disputará la que, todo indica, será su última temporada como profesional. Una vez los angelinos queden eliminados de playoffs, se desatarán las negociaciones, pero ya hay consistentes rumores NBA sobre sus posibles destinos.
Comúnmente aceptado que Cleveland Cavaliers parece la opción ideal y más plausible, implicando esto el retorno de Lebron James a su casa y verse envuelto en un proyecto de máxima competitividad en el que poder optar al anillo en su último curso, hay otras dos franquicias que podrían tentar mucho al jugador y romper con ese sueño idílico de los de Ohio. Da la sensación de que únicamente estos dos equipos pueden inmiscuirse en algo que se daba por hecho hace unos días.
Suena con mucha fuerza la posibilidad de Golden State Warriors decida hacer realidad el gran sueño de Lebron, dicho por él mismo: jugar junto a Stephen Curry. Unir a estos dos amigos supondría un impulso mediático enorme a toda la NBA y, en términos negociadores, sería viable que Jimmy Butler recalara en los Lakers para desempeñar un rol complementario a Luka. Ver al 23 vestido con la zamarra de su eterno enemigo y buscando un anillo junto a Curry, sería espectacular.
La otra opción que se maneja es la de que Lebron James recale en New York Knicks. Este movimiento sería muy audaz y arriesgado por parte de los neoyorquinos, que tendrían que romper el bloque sólido que han construido para acoger a un jugador en su último año como profesional. Da la sensación de que solo un auténtico desastre en estos playoffs o la consecución del anillo, impulsarían a la gerencia de los Knicks a apostar por esto y buscar un hecho histórico, como sería ver al de uno de los mejores de la historia con la camiseta de la franquicia.