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Los Lakers tienen una gran duda con Adou Thiero: su talento no está en discusión, su físico sí
Jugador jovenque disputó 25 encuentro con los angelinos la pasada campaña: ¿puede ir a más?
Los Angeles Lakers no tienen demasiadas dudas sobre el potencial de Adou Thiero. El joven alero llegó a la franquicia angelina como una de las apuestas de futuro y sus condiciones atléticas encajan perfectamente con el tipo de jugador que busca la NBA moderna.
Sin embargo, existe una pregunta que rodea su futuro en Los Ángeles y no tiene nada que ver con su capacidad para competir al máximo nivel: ¿podrá mantenerse sano durante una temporada completa?
Ese es el gran interrogante que deberá responder Thiero antes de convertirse en una pieza importante dentro de la rotación de JJ Redick.
Las lesiones han frenado su oportunidad en los Lakers
Thiero llegó a la NBA después de pasar por quirófano durante el verano de 2025. Su primera temporada con los Lakers tampoco fue sencilla en el apartado físico, ya que volvió a sufrir problemas que limitaron su continuidad y le impidieron ganarse un papel estable en la rotación.
La falta de disponibilidad terminó siendo un obstáculo importante para un jugador que necesitaba minutos para desarrollar su juego y demostrar que podía aportar desde el banquillo.
Por eso, de cara a la próxima temporada, la principal preocupación no está relacionada con su talento, sino con la capacidad de su cuerpo para resistir el exigente calendario NBA.
Un físico privilegiado que también puede convertirse en un problema
Pocos jugadores de la plantilla de los Lakers pueden presumir de unas condiciones atléticas como las de Thiero. Su potencia física, explosividad y capacidad para atacar el aro son algunas de sus principales virtudes.
El problema es que esa misma energía que le convierte en un jugador especial también puede jugar en su contra.
Durante la Summer League dejó varios ejemplos de un estilo de juego extremadamente agresivo. Thiero es un jugador que vuela hacia el aro, busca cada balón dividido y juega cada acción con una intensidad máxima, pero en ocasiones esa agresividad le lleva a situaciones demasiado arriesgadas.
Su próximo gran reto será aprender a controlar ese atletismo para utilizarlo como una ventaja y no como una amenaza para su propia salud.
De estrella universitaria a encontrar su sitio en la NBA
Durante la temporada 2024-25 en Arkansas, Thiero protagonizó una explosión ofensiva que le convirtió en una de las grandes promesas del baloncesto universitario.
El futuro jugador de los Lakers promedió 15,1 puntos, 5,8 rebotes y 1,6 robos por partido, apoyándose en su físico dominante para imponerse a sus rivales.
Pero la NBA es un escenario completamente diferente. La velocidad del juego, el nivel físico de los rivales y la presencia de atletas de élite en todas las posiciones obligan a realizar ajustes.
En la universidad, su estilo de juego basado en la potencia y el contacto le permitió marcar diferencias. En la NBA, necesitará encontrar un equilibrio entre esa agresividad y una mayor inteligencia para proteger su cuerpo.
Los Lakers esperan una evolución defensiva
Si consigue mantenerse sano, Thiero tiene herramientas para convertirse en un jugador muy útil para Los Ángeles.
Su capacidad atlética puede convertirle en un defensor versátil, capaz de cambiar en bloqueos, proteger varias posiciones y aportar intensidad desde el banquillo. Además, su capacidad para atacar el aro puede darle una dimensión ofensiva que los Lakers necesitan.
La franquicia angelina no necesita que Thiero cambie su identidad, sino que aprenda a gestionarla.
El objetivo es que esa energía que le hace especial no desaparezca, sino que se transforme en una versión más eficiente y sostenible de su juego.
La clave: estar disponible
Los Lakers estarían encantados de que Thiero pudiera reclamar un puesto en la rotación antes de lo esperado. Su talento y sus condiciones físicas apuntan a un jugador con mucho margen de crecimiento.
Pero para conseguirlo tendrá que eliminar la única gran duda que existe sobre él: su durabilidad.
Porque en la NBA el mayor talento no sirve de mucho si no puede estar sobre la pista. Adou Thiero ya ha demostrado que tiene las herramientas para competir; ahora debe demostrar que su cuerpo puede acompañarle en el camino.