El estreno de Trae Young con los Washington Wizards tuvo que esperar casi 21 minutos para dejar su primera gran acción en el Capital One Arena, pero cuando llegó lo hizo de forma espectacular.
Tras recibir el balón más allá de la línea de tres puntos, Young amagó el tiro y provocó que su defensor saltara. Entonces atacó la canasta y, en plena penetración, simuló un pase por detrás de la espalda hacia Leaky Black en la esquina izquierda con la mano derecha. En el último instante cambió el balón a la izquierda y finalizó con una complicada bandeja. El público de Washington estalló.
El contexto del partido no era el mejor. Los Wizards perdían por 15 puntos en ese momento frente a Utah Jazz y Young, en su primer encuentro desde que fue traspasado a Washington en enero, tenía una restricción de minutos. Tampoco tuvo su mejor noche en el tiro exterior, ya que solo anotó uno de los cinco triples que intentó. Terminó con 12 puntos y seis asistencias en la derrota por 122-112.
Aun así, en su tiempo en pista dejó claro el tipo de jugador que puede ser para Washington. Young, de 27 años, mostró la creatividad y la capacidad de generar juego que lo convirtieron en una de las figuras más espectaculares de la NBA durante sus más de siete temporadas con Atlanta Hawks. Manejo de balón capaz de romper tobillos, pases sin mirar y lanzamientos lejanos fueron parte del repertorio que hizo disfrutar al público.
El propio base comparó la noche con su debut en la liga, cuando jugó con los Hawks frente a los New York Knicks en el Madison Square Garden hace ocho años. Reconoció que entonces no pudo dormir la noche anterior. Esta vez, su principal objetivo era recuperar sensaciones después de no jugar desde el 27 de diciembre y volver a coger ritmo competitivo.
Young encontró puntos en acciones de pick and roll o con su característico step-back, pero falló varios triples liberados que normalmente suele convertir.
“Creo que jugué decentemente”, explicó tras el partido. “Mis tiros iban bien dirigidos, pero simplemente no tenía piernas”.
En sus primeros minutos actuó más como generador que como anotador. A finales del segundo cuarto tuvo un triple completamente liberado tras un bloqueo de Anthony Gill, pero prefirió doblar el balón hacia Tre Johnson en la esquina izquierda para un lanzamiento abierto.
“Trae es un pasador muy generoso”, comentó el ala-pívot Julian Reese. “Es una gran amenaza anotadora y, al mismo tiempo, siempre está dispuesto a pasar. No hay muchos bases así en esta liga”.
Una de las jugadas que pudo haber sido la más espectacular de la noche se anuló por un tiempo muerto. Young lanzó un pase largo hacia Bilal Coulibaly, que corría por la banda derecha en un contraataque, justo cuando el entrenador Brian Keefe había solicitado parar el juego.
“Me pilló demasiado rápido”, bromeó Keefe. “Soltó el balón justo cuando estaba pidiendo el tiempo muerto. Pensé: ‘Oh, no’. Pero esas cosas pasan”.
Aunque dejó destellos de su talento habitual, también fue evidente que llevaba más de dos meses sin competir y que aún está adaptándose a sus nuevos compañeros. Reese, firmado recientemente con un contrato dual, perdió algunos de los pases interiores que Young suele ejecutar en situaciones de pick and roll, una de sus especialidades.
En otro contraataque del segundo cuarto, Young encontró completamente solo a Johnson en la esquina derecha, pero el lanzamiento no entró. También intentó un pase por detrás de la espalda hacia Coulibaly que terminó en las primeras filas de la grada.
“Estoy aprendiendo a jugar con estos chicos y ellos también conmigo”, explicó Young. “Habrá momentos en los que tengan reacciones de sorpresa cuando les llegue el balón sin esperarlo”.
Young disputó 19 minutos repartidos en los tres primeros cuartos y no jugó el último periodo. En ese tiempo dejó algunas acciones destacadas en la segunda mitad. En el tercer cuarto asistió hacia atrás a Johnson para un triple y poco después filtró un pase entre las piernas de Blake Hinson hacia Anthony Gill, que anotó pese a la defensa. Más tarde, en otro contraataque, encontró a Bub Carrington en la esquina izquierda para un triple completamente liberado que acercó el marcador a 87-77.
Si el ataque parece cuestión de tiempo que mejore con la presencia del base, la defensa fue el principal problema del equipo. Young, que mide 1,88 metros, ha tenido dificultades históricas en ese apartado y Utah lo atacó desde la primera posesión. Los Jazz lo involucraron constantemente en bloqueos directos y pantallas para generar ventajas.
En general, Washington tuvo muchos problemas en la defensa en transición y en el perímetro. Utah anotó 15 triples y encontró con facilidad penetraciones hacia la canasta.
“Tuvimos dificultades para controlar el bote”, señaló Keefe. “La penetración fue el mayor problema. No protegimos bien el primer paso hacia la canasta y nuestra defensa colectiva no estuvo lo suficientemente cerrada”.

Desde su llegada a la capital, Young ha intentado conectar con los aficionados y con la historia deportiva de la ciudad. Tras su traspaso en enero se le ha visto vistiendo camisetas de figuras que han jugado en Washington, como John Wall, Allen Iverson en Georgetown o Alex Ovechkin de los Capitals.
Incluso protagonizó un episodio llamativo antes de su debut. Durante el partido contra Houston Rockets el 2 de marzo fue expulsado desde el banquillo tras entrar en la pista para protestar a un árbitro durante una discusión entre Jamir Watkins y Tari Eason.
“Sabía que hoy no me iban a expulsar si estaba jugando”, dijo entre risas.
El encuentro contra Utah fue además su undécimo de la temporada. Las lesiones en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha y en el cuádriceps lo limitaron a solo 10 partidos en lo que terminó siendo su última campaña con Atlanta.
El momento de los Wizards
Tras su primer partido con Washington —que encadenó su séptima derrota consecutiva y dejó al equipo con un balance de 16-46— Young ya piensa en el futuro.
“No he ganado un campeonato ni he jugado unas Finales, pero me he quedado a dos partidos de llegar”, recordó. “Sé lo que hace falta para lograrlo. Aquí se trata de intentar llegar más lejos”.
El base aseguró que el proyecto debe construirse poco a poco.
“Eso es lo que me gusta de estar aquí ahora mismo. Hablamos mucho de los hábitos diarios y de mejorar cada día. Ya sea en el gimnasio, con tu cuerpo o con tu mente. Esos hábitos son los que esperamos que nos lleven a tener éxito a largo plazo”.