Los Golden State Warriors tienen claro su objetivo: aprovechar al máximo la recta final de la era de Stephen Curry con un último intento serio de conquistar el título. La presente temporada, sin embargo, se da prácticamente por perdida, con el equipo instalado en la décima posición del Oeste y con un camino complicado incluso para superar el Play-In, especialmente mientras su estrella continúa de baja desde el pasado 30 de enero.
Con ese contexto, la mirada ya está puesta en el próximo verano. Según informa Tim Kawakami, del San Francisco Standard, la franquicia valora seriamente lanzarse a por una gran estrella, con dos nombres destacados sobre la mesa: LeBron James y Kawhi Leonard. La idea, aunque ambiciosa e incluso arriesgada, responde a la necesidad del momento. Desde la directiva, encabezada por Joe Lacob y Mike Dunleavy, se habría estudiado esta posibilidad desde hace meses como parte de un plan para dar un último gran impulso al proyecto.
A sus 38 años, Curry sigue manteniéndose cerca de su mejor nivel cuando está sano, lo que obliga a los Warriors a actuar. El equipo confía además en recuperar a Jimmy Butler la próxima temporada tras su rotura del ligamento cruzado anterior, lo que abriría la puerta a formar un núcleo competitivo junto a otra gran estrella.
La gran cuestión, tal y como plantea Kawakami, es si la franquicia debe arriesgar con un fichaje de alto impacto que aumente sus opciones de título, aun a costa de posibles desequilibrios, o si, por el contrario, opta por no intervenir y deja que esta etapa se diluya.

La vía LeBron, la más natural
El posible encaje de LeBron resulta relativamente sencillo de imaginar. Su relación con Curry y con Draymond Green es conocida, y además compartió vestuario con ambos en los Juegos Olímpicos de Juegos Olímpicos de París 2024, donde conquistaron la medalla de oro. El propio James reconoció entonces lo especial de aquella experiencia, destacando lo mucho que había disfrutado compitiendo junto a Curry en un entorno de máxima exigencia.
El caso de Leonard es más difícil de descifrar. Su futuro en los Los Angeles Clippers está rodeado de incertidumbre, especialmente por la posibilidad de que su contrato quede anulado en el marco del escándalo relacionado con el límite salarial que afecta a la franquicia. Además, el cambio de rumbo del equipo angelino hacia una plantilla más joven podría abrir la puerta a una salida del alero.
Con múltiples incógnitas abiertas, los Warriors se preparan para un verano en el que podrían jugarse buena parte de su futuro inmediato. La decisión de apostar por una gran estrella o mantener el rumbo actual marcará el desenlace de una de las etapas más exitosas de la franquicia.