Reivindicaciones constantes de Wembanyama y Doncic, declaraciones firmes de Shai y un silencio sepulcral por parte de Nikola Jokic. El bajo impacto mediático del serbio, así como la influencia de la fatiga del votante, pueden estar siendo claves para desvirtuar hasta lo absurdo la lucha por el MVP, de la que el pívot de Denver Nuggets parece descartado.
Pensar que un jugador que está promediando más puntos, rebotes y asistencias, así como una mejor eficiencia en sus lanzamientos esté descartado por la opinión pública en la NBA para la lucha por el MVP, resulta inconcebible. La realidad supera a la ficción y bien lo sabe Nikola Jokic, como si el hecho de haber sido triple ganador de este galardón le impidiera, tan siquiera, estar en las conversaciones por hacerse con él este año. Mientras unos hablan mucho en redes sociales, el serbio lo hace en la cancha.
Left is Jokic in his last MVP season. Right is Jokic this season.
— StatMuse (@statmuse) March 30, 2026
26.4 PPG 27.9 PPG
12.4 RPG 12.9 RPG
9.0 APG 10.8 APG
65.0 TS% 67.4 TS% pic.twitter.com/hK6SZ0E56c
Tuvo un ligero bajón de rendimiento durante un tramo del curso y se perdió bastantes partidos, pero desde que reapareció no se ha perdido ni un solo encuentro y está ofreciendo un nivel astronómico. Prueba de ellos son sus estadísticas NBA, pero también cómo está consiguiendo ensamblar a todo el equipo y que Denver Nuggets esté dando un salto de calidad evidente en este último tramo del curso. Que no pida el MVP de forma vocal como hacen los demás, no debería ser penalizante para que se le tenga en cuenta.