Victor Wembanyama ya no es promesa: es presente dominante en la NBA. El pívot de los San Antonio Spurs fue nombrado mejor defensor del año, firmando una temporada histórica que confirma todo lo que él mismo anticipó desde su llegada a la liga.
A sus 22 años, Victor Wembanyama se convirtió en el jugador más joven en ganar el premio y, además, en el primero en hacerlo por unanimidad. Recibió los 100 votos de primer lugar, algo nunca visto en la historia del galardón. Un reconocimiento total a su impacto en ambos lados de la cancha, pero especialmente en defensa, donde ha cambiado partidos por sí solo.
Este logro también tiene peso histórico en San Antonio. Wembanyama es el primer Spur en ganar el premio desde Kawhi Leonard, quien lo consiguió en dos temporadas consecutivas (2014-15 y 2015-16). Un precedente que el francés no esconde que quiere superar, aspirando a iniciar su propia dinastía defensiva.
Su dominio no llegó por sorpresa. Ya en su año de rookie, cuando Rudy Gobert fue elegido mejor defensor por cuarta vez, Wembanyama dejó una frase premonitoria: reconoció que el premio era merecido para su compatriota, pero dejó claro que después sería su turno. Hoy, esa predicción se ha cumplido.
En la votación final, el segundo puesto fue para Chet Holmgren, mientras que Ausar Thompson completó el podio. Sin embargo, la diferencia fue abismal: Wembanyama no dejó margen para el debate.
El francés lideró la NBA en tapones (197) por segundo año consecutivo y añadió 66 robos. Además, fue cuarto en rebotes (11,5 por partido) y segundo en rebotes defensivos, solo por detrás de Nikola Jokic. Su impacto colectivo también se reflejó en los Spurs, que terminaron con el segundo mejor rating defensivo de la liga.
Más allá de los números, su influencia se percibe en cada posesión. Como explicó su compañero De'Aaron Fox, Wembanyama no solo cambia tiros: evita que los rivales siquiera se atrevan a lanzar. Su presencia altera completamente la dinámica ofensiva de los contrarios.
Aun así, el propio jugador quiso repartir méritos, destacando el trabajo colectivo del equipo y del cuerpo técnico. Para él, el premio es también resultado del sistema que lo rodea.
Su camino, además, no ha sido lineal. La temporada pasada no pudo optar al premio al no alcanzar los 65 partidos mínimos, tras perderse 36 encuentros por una trombosis venosa profunda en el hombro derecho. Este año, superado ese obstáculo, ha demostrado que su techo sigue lejos.
El reconocimiento puede no quedarse ahí. Wembanyama también es finalista al MVP junto a Shai Gilgeous-Alexander y Jokic, lo que refleja su impacto global en la liga.
Los Spurs, orgullosos de Wembanyama
Desde dentro del vestuario, las valoraciones refuerzan la sensación de estar ante un talento generacional. Keldon Johnson destacó su ética de trabajo y aseguró que este premio es solo el comienzo.
Wembanyama ya había sido segundo en la votación como rookie, solo por detrás de Gobert. En su segunda oportunidad, no dejó dudas. Incluso antes de conocerse el resultado, reconoció que le sorprendería no ganarlo por unanimidad.