Era una sensación extendida durante toda la temporada y los resultados la han terminado confirmando: la apuesta de los Houston Rockets por Kevin Durant no ha funcionado. La gran operación del pasado verano no ha tenido el impacto esperado y el equipo, lejos de dar un paso adelante, ha retrocedido en la clasificación.
Houston ha pasado de ocupar la segunda posición del Oeste a caer hasta la quinta plaza. Más allá de los números, la integración de Durant en el grupo no ha sido la esperada. Según ha trascendido, dentro del vestuario hay jugadores que consideran que el alero no ha encajado y que incluso lamentan el traspaso que llevó a la salida de Jalen Green y Dillon Brooks para hacer posible su llegada. A este contexto se suma el inicio de rumores que apuntan a un posible deseo de salida por parte del propio Durant.
En este escenario, el analista Tom Haberstroh ha planteado una operación de gran alcance que podría dar respuesta tanto a la situación de Houston como a la de los Denver Nuggets, otro equipo que, según esta visión, necesita un cambio de rumbo tras el desgaste del tándem formado por Nikola Jokic y Jamal Murray.
El intercambio propuesto sería el siguiente: Denver recibiría a Kevin Durant junto a una primera ronda del draft de 2029, mientras que Houston incorporaría a Jamal Murray.

Un cambio de ciclo en ambos equipos
Haberstroh sugiere que la etapa de Durant en los Rockets podría estar cerca de terminar incluso antes de consolidarse, a la espera de lo que ocurra en su serie de primera ronda frente a Los Angeles Lakers. Houston llegó a estar 0-3 abajo, y aunque ha logrado dos victorias, la remontada sigue siendo poco probable. En ese contexto, el debate sobre el traspaso de Durant podría intensificarse.
Desde la perspectiva de Denver, la llegada del alero serviría para aportar tamaño a una plantilla que, según el analista, adolece de falta de atletismo, si bien queda en el aire cuánto podría contribuir en ese aspecto un Durant que tendrá 38 años la próxima temporada.
El movimiento también tendría implicaciones salariales. Los Nuggets pasarían de los 50 millones de dólares previstos para el contrato de Murray a los 44 millones de Durant, lo que supondría un ahorro de seis millones y ayudaría a la franquicia a gestionar su situación respecto al límite salarial, especialmente con la amenaza del segundo nivel del impuesto de lujo.
Por su parte, Houston transformaría, en esencia, la salida de un jugador joven como Green en la llegada de un escolta más veterano y consolidado como Murray, con experiencia en playoffs, lo que podría reforzar sus aspiraciones de cara a la próxima temporada. Con la eliminatoria ante los Lakers aún en juego, el futuro inmediato de los Rockets y de Durant sigue sin resolverse. Sin embargo, propuestas como esta reflejan la incertidumbre que rodea al proyecto y anticipan un verano con posibles movimientos de gran calado.