El Real Madrid y Olympiacos volverán a encontrarse en una gran final de la Euroliga y uno de los protagonistas será Facundo Campazzo. El base argentino analizó el desafío que espera al conjunto blanco y dejó claro cuáles serán las claves para intentar conquistar el título continental.
Campazzo insistió en la necesidad de competir con máxima intensidad desde el inicio, especialmente ante un rival tan físico y sólido como Olympiacos.
“Tenemos que ser agresivos tanto en ataque como en defensa”, explicó el argentino, consciente de que el nivel de contacto y dureza marcará buena parte de la final.
El director de juego madridista también señaló la importancia del control del rebote, un aspecto que considera fundamental para evitar segundas oportunidades del conjunto griego y poder correr la pista con mayor fluidez.
Además, el jugador del Real Madrid reconoció las dificultades que atraviesa el equipo en el juego interior debido a los problemas físicos en la posición de pívot. Las lesiones han reducido la rotación en la pintura y obligan al resto del equipo a multiplicarse en tareas defensivas y en el cierre del rebote.
A nivel personal, Campazzo también reflexionó sobre el paso del tiempo y la evolución que ha vivido desde aquella final de la Euroliga de 2015, cuando se enfrentó precisamente a Olympiacos en uno de sus primeros grandes escenarios europeos.
Campazzo, más maduro que nunca
El argentino aseguró sentirse ahora mucho más maduro y preparado para afrontar este tipo de encuentros, tanto desde el punto de vista mental como deportivo.
Durante esa reflexión, Campazzo tuvo palabras de agradecimiento hacia Vassilis Spanoulis, leyenda de Olympiacos, recordando un gesto que tuvo con él tras aquella final y que nunca olvidó.
Con experiencia, liderazgo y protagonismo absoluto en el juego del Real Madrid, Campazzo volverá a ser una de las grandes armas del conjunto blanco en la pelea por levantar una nueva Euroliga.