La NBA prepara uno de los cambios más radicales de su historia reciente. Adam Silver confirmó que la liga implementará en el futuro un sistema automatizado con inteligencia artificial para revisar las jugadas de fuera de banda, eliminando así una de las decisiones más polémicas y discutidas por jugadores, entrenadores y aficionados.
El anuncio llegó apenas unas horas después de la enorme controversia vivida en el quinto partido de las finales del Oeste entre los San Antonio Spurs y los Oklahoma City Thunder. En el tercer cuarto, los árbitros señalaron pérdida para Victor Wembanyama pese a que las repeticiones mostraban claramente que el balón había tocado en el pie de Chet Holmgren. La decisión no fue corregida tras la revisión y provocó la furia del entrenador Mitch Johnson, que incluso recibió una técnica por protestar.
Silver abordó directamente la situación durante su intervención en “The Pat McAfee Show”, donde explicó que la NBA quiere inspirarse en tecnologías ya utilizadas en otros deportes, como el sistema Hawk-Eye del tenis o el modelo ABS de las Grandes Ligas de béisbol.
“Vamos a movernos hacia un sistema así, donde toda esa categoría de decisiones será automática”, explicó Silver. “Será balón para Lakers, Knicks, Thunder… lo que sea. Esas decisiones serán tomadas por un sistema automatizado con inteligencia artificial y cámaras alrededor de la pista”.
El comisionado detalló además cómo funcionará este nuevo modelo tecnológico. “Será instantáneo y automático. Simplemente se seguirá jugando”, aseguró. “No tendrás que lidiar con challenges en esas jugadas”.
La idea de la NBA es eliminar las llamadas consideradas “objetivas” del control arbitral para permitir que los colegiados se concentren únicamente en las acciones interpretativas, especialmente las faltas y los contactos físicos.
“Hay contacto prácticamente en todas las jugadas”, explicó Silver. “Eso no significa necesariamente que haya falta. Los árbitros están intentando medir si ese contacto impide al jugador avanzar o la dureza del mismo. Es algo que no puede hacerse solo con cámaras porque ellos sienten el contacto sobre la pista”.
Silver también defendió el nivel actual del arbitraje, al que calificó de “increíble”, aunque reconoció que todavía existe margen de mejora. Además, habló sobre el eterno debate del flopping y marcó diferencias entre exagerar contactos y engañar realmente a los árbitros.
Engañar a los árbitros
“Existe una diferencia entre vender una falta, exagerar y hacer un flop real, que es cuando engañas a los árbitros”, afirmó. “Muchas veces los jugadores reaccionan o se dejan caer, pero si no están engañando a los árbitros, simplemente forman parte de cómo hoy se intenta vender una acción”.
La NBA parece decidida a entrar de lleno en una nueva era tecnológica. Y después del escándalo vivido con Wembanyama y los Spurs, el mensaje de Silver fue claro: el futuro del arbitraje pasará por la inteligencia artificial.