Breadcrumb
Euroliga busca transformar sus clubes en franquicias al estilo NBA
Este cambio estructural impulsará la valoración de la liga en un 25% e inyectará más de 30 millones de euros a cada equipo accionista mediante la expansión.
La Euroliga afronta una transformación radical de su modelo de gobernanza. Según fuentes de Eurohoops, los trámites legales ya están en marcha para convertir los actuales acuerdos de licencia en estructuras de franquicia permanentes. Este cambio, previsto para poco después del inicio de la temporada 2026-27, representa el pivote estratégico más importante de la competición en los últimos años y sienta las bases para un crecimiento económico sin precedentes.
La reestructuración garantiza la participación indefinida de los miembros fundadores y establece una seguridad jurídica que impulsa el valor de los activos a largo plazo. El modelo de franquicia permanente no es una medida cosmética: implica una redefinición completa de los derechos y obligaciones de los clubes, transformando acuerdos revocables en estructuras inamovibles que refuerzan la posición competitiva y comercial de cada institución.
La estrategia de expansión constituye el motor financiero de esta transformación. La Euroliga ha recibido más de 17 ofertas de ciudades y grupos de inversión interesados en incorporarse a la competición. Entre los mercados más atractivos figuran Londres, Roma y Berlín, centros económicos de primer nivel que demuestran el apetito internacional por la competición.
La fase inicial de expansión, programada para la temporada 2027-28, integrará entre seis y ocho nuevas franquicias. Esto ampliará el torneo de los actuales 18 equipos a 24 participantes, una estructura que garantiza además dos plazas de ascenso directo desde la EuroCup cada temporada. Una segunda fase, aún en evaluación, podría extender la competición a 30 equipos para 2028 o 2029, consolidando a la Euroliga como la liga continental más grande y ambiciosa de Europa.
Se estima que esta primera expansión generará más de 400 millones de euros en cuotas de inscripción. Cada nueva franquicia deberá invertir entre 50 y 90 millones de euros, dependiendo del tamaño del mercado y la trayectoria histórica de la liga. El proceso de evaluación formal comenzará la primera semana de julio, cuando la Euroliga abrirá su centro de datos para compartir los marcos financieros con los solicitantes.
La distribución de fondos responde a un principio de equidad histórica. Los 400 millones de euros generados por la expansión se repartirán exclusivamente entre los 13 equipos accionistas originales, lo que significa más de 30 millones de euros para cada club fundador. Esta cifra constituye un reconocimiento a la inversión inicial y al riesgo asumido durante las décadas de construcción de la competición.
Las nuevas franquicias, pese a su inversión significativa, quedarán excluidas de esta distribución inicial. Sin embargo, obtendrán los mismos derechos de voto en las Juntas Directivas de la ECA y acceso equitativo al mercado de jugadores y patrocinadores. Esta estructura equilibra el poder económico con la igualdad competitiva, evitando que el dinero de entrada determine la capacidad deportiva.
Un informe de valoración exhaustivo de JB Capital proporciona el contexto financiero de esta transformación. El análisis sitúa el valor empresarial combinado actual de la Euroliga y sus equipos con licencia en más de 3.200 millones de euros. Para la temporada 2025-26, la liga se valora en 1.410 millones de euros, cifra que se proyecta alcance los 1.640 millones para 2026-27.
El impacto total del cambio estructural es aún más significativo. Todo el ecosistema de la Euroliga podría alcanzar una valoración de 4.300 millones de euros para la temporada 2026-27, representando un crecimiento de más de 1.000 millones respecto a la valoración actual. Este incremento refleja tanto la inyección de capital de las nuevas franquicias como el aumento de ingresos derivado de la expansión del mercado.
El aumento del 25% en la valoración de la liga y sus equipos no es una proyección especulativa, sino una consecuencia directa de la transformación estructural. Las franquicias permanentes reducen el riesgo regulatorio, atraen inversión institucional y facilitan la financiación a largo plazo. Los accionistas pueden ahora planificar inversiones deportivas y comerciales sin la incertidumbre de renovaciones periódicas.
Interés internacional y próximos pasos
Entre los solicitantes más destacados figuran Partizan Mozzart Bet y Estrella Roja Meridianbet, rivales de Belgrado que buscan consolidar la presencia del baloncesto serbio en la élite continental. Su interés refleja la competitividad de la región y la atracción que genera la Euroliga como plataforma global.
La apertura del centro de datos de la Euroliga en julio marcará el punto de inflexión. Desde ese momento, los solicitantes tendrán acceso a los marcos financieros detallados, permitiendo una evaluación rigurosa de cada candidatura. La selección de las nuevas franquicias combinará criterios deportivos, económicos y de viabilidad de mercado, asegurando que la expansión fortalezca la competición en lugar de diluir su calidad.
Esta transformación posiciona a la Euroliga como una competición de alcance verdaderamente europeo, con una estructura de gobernanza moderna y una base financiera sólida. Los clubes fundadores, consolidados como accionistas permanentes, se benefician tanto del crecimiento inmediato como de la apreciación a largo plazo de sus activos. La expansión, lejos de ser una amenaza, representa una oportunidad de crecimiento sostenible que redefinirá el baloncesto continental durante la próxima década.