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El Valencia rechaza pujas millonarias y defiende su modelo

Érik Carbonell, director general de Valencia Basket, compareció ante los medios para explicar la estrategia del club tras una temporada histórica que incluyó el acceso a Final Four de la Euroliga, Liga Endesa y Supercopa de España. El ejecutivo dejó claro que la entidad no entrará en guerras económicas con gigantes europeos, aunque varios de sus pilares ya han encontrado nuevo destino.

Valencia rechaza pujas millonarias y defiende su modelo

Valencia Basket vive un momento de transformación tras alcanzar cotas nunca antes logradas en su historia. La campaña 2023-24 permitió a los naranjas llegar al Final Four de la competición continental, conquistar la Liga Endesa y proclamarse campeones de la Supercopa de España. Sin embargo, este éxito ha generado un efecto secundario inevitable: la dispersión de sus mejores activos. Varios jugadores clave ya han cerrado su marcha, mientras que otros reciben ofertas de equipos de primer nivel europeo. En medio de este torbellino, Carbonell ha querido establecer los principios que seguirán rigiendo los destinos del club en las próximas temporadas.

Una filosofía inquebrantable

El director general insistió en que Valencia Basket mantiene un modelo de funcionamiento muy definido que no se modificará por presiones externas. Según explicó, la entidad cuenta con un propietario que proporciona recursos estratégicos orientados al desarrollo a largo plazo, no a gastos desmesurados en plantillas que carecen de continuidad. Como ejemplo, Carbonell citó las inversiones de 400 millones en la Roig Arena y 22 millones en la Alquería del Basket, infraestructuras que generan valor permanente frente a desembolsos anuales masivos en nóminas sin garantías de éxito.

Esta filosofía no supone renunciar al crecimiento. Carbonell confirmó que el presupuesto para la próxima temporada será superior al actual, y aún mayor en el ejercicio siguiente. Sin embargo, el club no aspira a competir en cifras con los grandes presupuestos europeos, sino a evolucionar de forma gradual y sostenible, tal y como ha hecho hasta alcanzar su posición actual.

Salidas confirmadas y mercado de rumores

La realidad del verano es que varios de los protagonistas del éxito ya han cerrado sus salidas. Yan Montero, Braxton Key, Branko Badi y Sergio De la Fuente han confirmado su marcha. Además, el Real Madrid ha contactado con Jaime Pradilla, mientras que el Panathinaikos AKTOR ha mostrado interés por Cam Taylor. Los Merengues también buscan llevarse al entrenador Pedro Martínez, figura clave en el resurgimiento del proyecto naranja.

Pese a estas pérdidas, Carbonell subrayó que Valencia no ha dejado de luchar por retener talento. El club ha realizado esfuerzos económicos considerables para mantener piezas fundamentales del proyecto. Las salidas no responden a falta de propuestas competitivas de Valencia Basket, ni a cambios en su filosofía o ambición, sino a que algunos jugadores tienen otras aspiraciones que la entidad no puede ni quiere forzar.

Límites claros en el mercado

El ejecutivo fue explícito: Valencia Basket no participará en subastas millonarias contra equipos con presupuestos significativamente mayores. No es su modelo. Aunque la entidad ha demostrado capacidad para hacer inversiones importantes cuando considera que es necesario, existe un límite claro que responde a la sostenibilidad del proyecto. Carbonell explicó que mantener esa disciplina es fundamental para la viabilidad a medio y largo plazo.

Esta posición no implica debilidad competitiva ni falta de ambición. El director general garantizó que Valencia Basket contará con una plantilla fuerte y seguirá siendo competitivo, desarrollándose como proyecto con personas que realmente quieren estar en la institución. El cambio es inevitable, reconoció, porque la vida es cambio. Algunos se irán, pero lo importante es preservar la filosofía, mantener la cohesión interna y creer en lo que se hace.

Continuidad y proyección futura

Carbonell cerró su intervención con un mensaje de confianza en el futuro. Valencia Basket es un club de primer nivel que seguirá existiendo con fortaleza porque sus cimientos están bien colocados. La temporada que acaba de concluir lo demostró: la imagen que transmitió el equipo bajo la dirección de Pedro Martínez fue tan convincente que tanto el técnico como los jugadores se convirtieron en objetivos de grandes potencias europeas.

Ese atractivo no desaparece simplemente porque algunos se marchen. La estructura que ha permitido llegar a Final Four, ganar Liga Endesa y Supercopa sigue intacta. Los valores que sustentan el proyecto, la inversión en infraestructuras, el modelo de crecimiento gradual y la capacidad de identificar talento permanecen. Valencia Basket ha probado que es capaz de competir al más alto nivel sin renunciar a sus principios.

La próxima temporada será diferente, con nuevas caras en la plantilla y, potencialmente, con un nuevo entrenador si finalmente se concreta la salida de Martínez. Pero la dirección del club ha dejado claro que no será una reconstrucción desde cero, sino una evolución natural de un proyecto que ha demostrado su solidez. Valencia Basket seguirá siendo competitivo porque su éxito no depende de un jugador o un entrenador, sino de un modelo que trasciende a las personas.