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Indiana Pacers, la gran incógnita de la próxima temporada NBA

Analizamos cómo está la plantilla de unos Indiana Pacers cuya suerte dependerá, en gran medida, del estado físico de Tyrese Haliburton.

Tyrese Haliburton, incógnita de Pacers. Foto: gettyimages

Indiana Pacers afronta una de las temporadas más difíciles de pronosticar de toda la NBA. Después de un año muy decepcionante, en el que las maniobras de la gerencia para obtener una gran elección del Draft no terminaron dando el resultado esperado, la franquicia ha decidido cambiar de estrategia. La gran apuesta del verano ha sido el fichaje de Ivica Zubac, un pívot que debe elevar el nivel competitivo del equipo desde el primer día. Sin embargo, la verdadera clave del proyecto sigue teniendo un solo nombre: Tyrese Haliburton. Si el base regresa a su mejor nivel, Indiana puede volver a competir por cosas importantes en el Este. Si no lo consigue, las aspiraciones volverán a quedarse muy lejos de las expectativas.

La sensación alrededor de la franquicia es de enorme incertidumbre. La plantilla presenta argumentos muy interesantes, combina experiencia con juventud y mantiene una identidad muy reconocible, pero todo el techo competitivo depende del estado físico y del rendimiento de Haliburton. Pocas estrellas tienen un impacto tan grande sobre el funcionamiento colectivo de su equipo como el director de juego de los Pacers.

El tanking no salió como esperaba la gerencia

Durante buena parte de la pasada campaña, Indiana asumió que lo más inteligente era mirar al futuro.

Las lesiones, los malos resultados y la ausencia de un proyecto realmente competitivo llevaron a la franquicia a priorizar el Draft. Sin embargo, la estrategia terminó siendo un fracaso relativo. Los Pacers no consiguieron una elección lo suficientemente alta como para incorporar un talento generacional y tampoco encontraron en el Draft ese jugador capaz de cambiar por sí solo el rumbo del proyecto.

Eso obligó a la dirección deportiva a modificar completamente su hoja de ruta.

En lugar de seguir esperando a través del desarrollo de jóvenes, Indiana decidió volver a competir inmediatamente, apostando por un jugador contrastado como Ivica Zubac, convencida de que el núcleo actual todavía puede aspirar a mucho más.

Zubac puede ser el fichaje que cambie la identidad del equipo

La incorporación del pívot croata responde exactamente a una necesidad que los Pacers llevaban tiempo intentando resolver.

Ivica Zubac aporta intimidación, rebote, dureza física y una presencia constante cerca del aro, cualidades que el equipo había echado de menos durante la última temporada. Además, su perfil encaja muy bien junto a Tyrese Haliburton, especialmente en situaciones de bloqueo directo, donde el base siempre ha sabido sacar el máximo rendimiento a interiores capaces de finalizar cerca del aro.

No obstante, Zubac también obligará a Indiana a introducir algunos cambios.

El equipo perderá parte del ritmo frenético que le caracterizaba en anteriores etapas, pero ganará mucha más consistencia en el juego estático y una presencia interior mucho más fiable. El objetivo es construir un equipo más equilibrado, capaz de competir tanto en transición como en ataques posicionales.

Todo empieza y termina con Haliburton

Por mucho que haya cambiado la plantilla, el verdadero termómetro seguirá siendo Tyrese Haliburton.

Cuando está sano y juega al nivel que acostumbra, Indiana se transforma completamente. Su capacidad para acelerar el ritmo, generar tiros abiertos y convertir en mejores jugadores a quienes le rodean hace que todo el sistema ofensivo funcione con mucha más fluidez.

Sin embargo, esa dependencia también representa el mayor riesgo del proyecto.

Las dudas físicas que han acompañado al base durante el último año obligan a la franquicia a ser prudente. Si Haliburton recupera plenamente la explosividad y la confianza, los Pacers volverán a ser uno de los equipos más incómodos de toda la Conferencia Este. Si tarda en recuperar sensaciones, la responsabilidad recaerá demasiado pronto sobre jugadores que, aunque muy sólidos, no están preparados para liderar una franquicia por sí solos.

Una rotación profunda y muy equilibrada

Sobre el papel, Rick Carlisle vuelve a disponer de una plantilla muy interesante.

Quinteto titular

  • Tyrese Haliburton

  • Andrew Nembhard

  • Aaron Nesmith

  • Pascal Siakam

  • Ivica Zubac

Segunda unidad

  • T.J. McConnell

  • Kelly Oubre Jr.

  • Jarace Walker

  • Obi Toppin

  • Jay Huff

El quinteto inicial mezcla perfectamente experiencia, defensa y talento ofensivo. Nembhard continúa creciendo como uno de los mejores escoltas de rol de la liga, Nesmith aporta intensidad defensiva, Pascal Siakam sigue siendo la principal referencia anotadora en el juego de media distancia y Zubac ofrece ese equilibrio interior que tanto necesitaba el equipo. Desde el banquillo, la incorporación de Kelly Oubre Jr. añade puntos y físico al perímetro, mientras que jugadores como Jarace Walker representan una de las grandes esperanzas de crecimiento de la franquicia.

Jarace Walker puede ser el factor inesperado

Aunque toda la atención recaiga sobre Haliburton, existe otro jugador al que la organización observa con enorme interés.

Jarace Walker entra en una temporada decisiva para confirmar si puede convertirse en una pieza importante del proyecto. Su evolución durante los últimos meses ha sido constante y los Pacers creen que ya está preparado para asumir más responsabilidades desde la segunda unidad.

Si Walker consigue consolidarse como un ala-pívot capaz de abrir el campo y defender varias posiciones, Indiana dispondrá de una rotación mucho más versátil y difícil de atacar.

No sería extraño que su crecimiento terminara siendo una de las grandes noticias del curso.

¿Hasta dónde pueden llegar?

Responder a esa pregunta resulta especialmente complicado.

Sobre el papel, Indiana tiene plantilla para luchar por los puestos altos del Este. El quinteto titular presenta muy pocas debilidades y la incorporación de Zubac corrige una de las principales carencias del equipo. Además, la continuidad de jugadores como Siakam, Nembhard o Nesmith garantiza una base muy sólida. Diversos analistas consideran incluso que los Pacers disponen de uno de los mejores cincos iniciales de toda la conferencia si Haliburton vuelve a su mejor versión.

Sin embargo, también existe un escenario mucho menos optimista.

Si el base no recupera completamente su nivel o las lesiones vuelven a aparecer, Indiana podría quedarse nuevamente en una posición incómoda: demasiado competitivo para reconstruir y todavía insuficiente para aspirar seriamente al campeonato.

La gran incógnita de la temporada

Pocas franquicias presentan una diferencia tan grande entre su mejor y su peor escenario.

Indiana Pacers puede convertirse en una de las revelaciones del curso si Tyrese Haliburton recupera el nivel que le convirtió en uno de los mejores bases de la NBA y si Ivica Zubac aporta el impacto defensivo que se espera de él. La plantilla tiene profundidad, experiencia y una identidad muy clara.

Pero también depende enormemente de una sola pieza.

Por eso los Pacers representan una de las mayores incógnitas de la próxima temporada. Tienen argumentos para regresar a la élite del Este, pero también suficientes interrogantes como para que cualquier pronóstico resulte arriesgado. Todo pasa por Haliburton. Y pocas veces una franquicia ha depositado tantas esperanzas en la recuperación de un único jugador.