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¡Guerra total! La familia Buss se rompe y Jeanie Buss se queda sola ante la venta de los Lakers
Los Angeles Lakers comienzan una nueva era con nuevo propietario y con los Buss completamente fuera
La familia Buss ha decidido seguir adelante con la venta de las acciones que todavía conserva en Los Angeles Lakers, pero la operación ha provocado una auténtica guerra interna que amenaza con poner punto final a la etapa de Jeanie Buss como máxima responsable de la franquicia.
Cinco de los seis miembros del fideicomiso de la familia Buss se han mostrado unidos en su intención de vender el 17,8% que todavía poseen de los Lakers. La única que se ha opuesto a la decisión es precisamente Jeanie Buss, actual gobernadora del equipo, que ya ha anunciado que piensa plantar batalla a sus hermanos y hermana.
"Johnny, Jimmy, Janie, Joey y Jesse han tomado la decisión de vender la participación restante de la familia y seguimos unidos en esa decisión", señaló la familia Buss en un comunicado enviado a ESPN. "Tenemos la intención de avanzar de forma reflexiva, respetuosa y a través del proceso apropiado".
La situación supone un nuevo capítulo en una de las mayores operaciones económicas de la historia de la NBA. El pasado mes de junio, la familia Buss acordó vender a Mark Walter sus acciones de los Lakers en una operación que valoró la franquicia en 10.000 millones de dólares, una cifra récord en aquel momento para una franquicia deportiva profesional estadounidense.
Sin embargo, poco más de un año después, los Lakers vuelven a cambiar de manos. Josh Kushner y Bob Iger han alcanzado un acuerdo con Walter para adquirir aproximadamente el 65% de la franquicia por una valoración de 12.500 millones de dólares.
La familia Buss pretende aprovechar una cláusula de acompañamiento incluida en la venta inicial a Walter para incorporar a la operación sus acciones restantes, equivalentes al 17,8% de los Lakers. Si la operación se completa, Kushner e Iger pasarían a controlar aproximadamente el 83% de la franquicia.
Jeanie Buss se rebela
La gran incógnita es ahora qué ocurrirá con Jeanie Buss. La actual gobernadora de los Lakers fue la única integrante de la familia que no votó a favor de utilizar la cláusula para vender las acciones.
Jeanie sostiene que una sentencia judicial de 2017 estableció que una venta no podía efectuarse sin la aprobación de los coadministradores del fideicomiso, entre los que se encuentran ella misma, Janie Buss y Joey Buss. Por ello, considera que la operación no puede salir adelante sin su consentimiento.
El abogado de Jeanie, Adam Streisand, envió el lunes una carta a sus hermanos en la que exigió que la familia reconociera públicamente que Jeanie Buss continúa siendo la propietaria con el control de los Lakers y que no se tomara ninguna medida relacionada con la supuesta votación para vender el 17,8% de las acciones.
La disputa tiene además una consecuencia directa para el futuro de Jeanie. Si finalmente se completa la venta, perdería su condición de gobernadora de los Lakers. Anteriormente había alcanzado un acuerdo con Mark Walter para permanecer en el cargo hasta 2030.
La familia defiende a los nuevos propietarios
A pesar de la batalla interna, los Buss han querido lanzar un mensaje de confianza hacia los compradores. La familia asegura tener un enorme respeto por Bob Iger y Josh Kushner y considera que ambos entienden perfectamente lo que representan los Lakers para Los Ángeles.
"Estamos convencidos de que honrarán todo lo que esta franquicia representa mientras continúan construyendo sobre los cimientos que creó nuestro padre", señaló la familia en su comunicado.
La referencia a Jerry Buss, fallecido en 2013, tiene un enorme peso simbólico. El empresario convirtió a los Lakers en una de las franquicias más exitosas y reconocibles del deporte mundial, y sus hijos han mantenido el control familiar durante años.
Ahora, sin embargo, ese legado se encuentra en medio de una batalla legal y familiar.
La venta valorada en 12.500 millones de dólares podría convertirse así en mucho más que un simple cambio de propietarios. También podría significar el final de la era de Jeanie Buss al frente de los Lakers y el último capítulo del control de la familia Buss sobre una de las franquicias más importantes de la historia de la NBA.
Mientras cinco miembros de la familia avanzan juntos hacia la venta, Jeanie Buss ha decidido plantar cara. Y la guerra por el futuro de los Lakers acaba de comenzar.