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El futuro de la NBA, en juego en los próximos días: Expansión, Europa y Clippers

El comisionado de la NBA tiene sobre la mesa tres asuntos de enorme trascendencia

Adam Silver, obstacle to NBA Europe. Photo: gettyimages

Adam Silver afronta una de las reuniones más importantes de su etapa como comisionado de la NBA. En su duodécimo año al frente de la competición, el dirigente se encuentra ante un encuentro de la junta de gobernadores que puede marcar el rumbo de la liga en varios frentes durante los próximos años.

La reunión de propietarios, que se celebra entre el lunes y el martes en Nueva York, llega después de meses de trabajo por parte de Silver y de las oficinas de la NBA. Aunque buena parte de las decisiones se han ido preparando previamente, será ahora cuando puedan producirse presentaciones formales, votaciones y, sobre todo, cuando el comisionado tenga que explicar públicamente algunas de las decisiones más trascendentales.

Hay tres grandes asuntos que concentran buena parte de la atención: el castigo impuesto a Los Angeles Clippers por la investigación relacionada con Kawhi Leonard, el ambicioso proyecto de la NBA para crear una competición en Europa y los siguientes pasos en el proceso de expansión de la liga.

Los Clippers y el mayor castigo de la era Silver

La situación de los Los Angeles Clippers será inevitablemente uno de los grandes temas de la reunión. La NBA impuso recientemente a la franquicia una sanción histórica por las irregularidades relacionadas con el límite salarial: cinco primeras rondas del draft revocadas y una multa récord de 30 millones de dólares.

Ahora Silver tendrá que afrontar públicamente las consecuencias de una decisión que ha provocado una respuesta especialmente dura por parte de los Clippers. La franquicia todavía no ha confirmado si recurrirá legalmente contra la NBA y tampoco ha aclarado quién representará al equipo en la reunión en lugar del propietario Steve Ballmer, suspendido como consecuencia del caso.

La incertidumbre también afecta al área deportiva. Lawrence Frank fue suspendido y todavía está por determinar quién asumirá de manera interina sus funciones como responsable de las operaciones de baloncesto.

A todo ello se suma otro elemento que mantiene abierta la tensión entre ambas partes: el traspaso de Kawhi Leonard a los Toronto Raptors, acordado desde el primer día de la agencia libre, todavía no se ha ejecutado. La actitud de los Clippers parece mantener abiertas diferentes vías de negociación mientras estudian sus opciones después de la durísima sanción.

La NBA, además, estableció un programa de supervisión y cumplimiento durante cinco años. Se trata de una medida cuyos detalles todavía no están completamente claros y que genera interrogantes entre diferentes ejecutivos de la competición sobre hasta dónde llegará el control de la liga sobre las operaciones internas de los Clippers.

La situación supone un reto especialmente importante para Silver. Su antecesor, David Stern, tenía fama de ofrecer ruedas de prensa especialmente contundentes cuando anunciaba grandes sanciones. Silver, por el contrario, suele adoptar un tono mucho más moderado y calculado.

Esta vez tendrá que explicar una de las decisiones disciplinarias más importantes de su mandato y hacerlo después de que los Clippers hayan dejado claro públicamente su descontento.

NBA Europa, una batalla por el poder

El segundo gran asunto es uno de los proyectos estratégicos más ambiciosos de la NBA: la creación de una competición europea.

La liga lleva aproximadamente dos años trabajando en su expansión al mercado europeo y el proyecto empieza a entrar en una fase decisiva. La NBA estaría preparando una competición de 16 equipos, con 12 plazas permanentes y otras cuatro rotatorias, cuyo comienzo está previsto para 2027.

El problema es que la NBA no está sola en Europa. La Euroliga, que actualmente representa la principal estructura del baloncesto de clubes del continente, aparece como el gran actor con el que la liga estadounidense tendrá que negociar.

La intención de la NBA sería alcanzar algún tipo de acuerdo que permita integrar clubes procedentes de la actual Euroliga junto a nuevas franquicias creadas específicamente para el proyecto. El objetivo sería combinar la marca y la capacidad comercial de la NBA con la historia y la infraestructura de la Euroliga y la dimensión internacional de FIBA.

Sobre el papel, parece una fórmula atractiva para todas las partes. En la práctica, sin embargo, hay enormes cantidades de dinero y poder en juego.

La NBA ya habría recibido ofertas para 12 de las futuras plazas europeas. Londres y París aparecen entre los mercados con mayor potencial y podrían superar los 1.000 millones de dólares de valoración. La intención de la liga es avanzar hacia una competición que pueda comenzar en 2027, pero todavía queda por resolver cómo encajará con el ecosistema actual del baloncesto europeo.

La Euroliga, por su parte, está a la espera de una propuesta formal de asociación y ha convocado una reunión extraordinaria de propietarios para el 5 de octubre, cerca del lago de Como, en Italia. Ese encuentro podría convertirse en un momento decisivo para conocer si ambas estructuras avanzan juntas o si Europa se encamina hacia una guerra abierta entre competiciones.

Las Vegas y Seattle, cada vez más cerca

El tercer gran frente es la expansión dentro de Estados Unidos. La llegada de nuevos equipos a la NBA se da prácticamente por segura desde hace tiempo, pero ahora el proceso podría entrar en una fase formal.

La reunión de propietarios podría servir para votar el siguiente paso de la expansión o, al menos, establecer un calendario concreto para seleccionar a los futuros propietarios y anunciar a los finalistas.

Las dos ciudades que aparecen como principales candidatas son Las Vegas y Seattle, aunque no necesariamente tendrán que seguir exactamente el mismo calendario ni alcanzar una valoración similar.

El precio de una nueva franquicia también se ha disparado. Algunos grupos interesados en Las Vegas que inicialmente manejaban cifras cercanas a los 8.000 millones de dólares habrían descubierto que la valoración exigida por la NBA será todavía superior. Seattle, en cambio, podría tener un precio considerablemente menor.

Algunas franquicias han calculado que cada equipo podría recibir entre 500 y 600 millones de dólares procedentes de las tasas de expansión. En conjunto, la operación podría generar entre 15.000 y 18.000 millones de dólares para los actuales propietarios.

Y ese dinero llegaría en un momento extraordinario para el negocio de la NBA. La posible venta de Los Angeles Lakers por unos 12.500 millones de dólares puede establecer un nuevo récord en el valor de una franquicia deportiva, mientras que la expansión y el proyecto europeo abren nuevas vías para aumentar todavía más los ingresos y las valoraciones de los equipos.

Por eso, la reunión de Nueva York es mucho más que un encuentro rutinario de propietarios. Silver tendrá que gestionar simultáneamente una crisis disciplinaria con los Clippers, una batalla estratégica por el futuro del baloncesto europeo y una expansión que puede generar una cantidad de dinero sin precedentes para las franquicias.

El comisionado lleva doce años dirigiendo la NBA y ha afrontado numerosos cambios durante su mandato. Sin embargo, pocas reuniones de propietarios concentran tantas decisiones capaces de determinar cómo será la liga durante la próxima década.

Si quieres, también puedo darle un ángulo más sensacionalista para Discover, con un titular tipo “Adam Silver prepara la revolución que puede cambiar la NBA para siempre”.