Los 4 jugadores que podrían ser traspasado a corto plazo en la NBA
Repasamos qué jugadores pueden cambiar de aires próximamente y modificar las previsiones en la NBA.
El mercado de traspasos de la NBA todavía está lejos de entrar en su fase decisiva, pero ya empiezan a aparecer nombres que podrían protagonizar movimientos antes del trade deadline de febrero. Darius Garland, Dejounte Murray, Ty Jerome y Daniel Gafford son cuatro jugadores que, por sus circunstancias contractuales, el momento de sus equipos o sus necesidades deportivas, podrían convertirse en piezas interesantes durante la temporada. Un primer análisis de Sean Deveney, de Heavy Sports, recogido por Hoops Wire, apunta a que sus situaciones merecen seguimiento, aunque no existen indicios de que ninguno de estos traspasos sea inminente.
La clave está en que los cuatro casos responden a motivos diferentes. Memphis podría valorar la posibilidad de obtener activos futuros por un jugador que no encaja del todo en su calendario de reconstrucción; los Clippers necesitan definir el rumbo de su proyecto tras las sanciones relacionadas con el caso Kawhi Leonard; New Orleans podría esperar a que Dejounte Murray recupere su mejor nivel antes de explorar el mercado, mientras que Dallas estudiaría cómo encaja Daniel Gafford en una plantilla cada vez más joven.
Ty Jerome, una posible moneda de cambio para los Grizzlies
Ty Jerome aparece como un posible candidato a salir de los Memphis Grizzlies si la franquicia decide acelerar su proceso de rejuvenecimiento. El base tiene dos temporadas pendientes de contrato, incluida una opción de jugador, por un valor aproximado de 19 millones de dólares. Su producción ofensiva durante la pasada campaña fue notable: promedió 19,7 puntos y 5,7 asistencias, con un 42% de acierto en triples, aunque disputó únicamente 15 encuentros.
Su rendimiento convierte a Jerome en un jugador atractivo para equipos que necesiten anotación y creación desde el perímetro. Memphis podría intentar aprovechar su valor para conseguir elecciones del Draft u otros activos de futuro, especialmente si considera que el jugador no forma parte de su núcleo a largo plazo.
Sin embargo, hay un factor que complica la hipótesis: los Grizzlies no cuentan precisamente con una abundancia de bases. Jerome puede desempeñar un papel importante en la rotación y su capacidad para generar puntos le ofrece al equipo una alternativa ofensiva. Por ello, su posible salida dependerá de cómo comience la temporada y de si Memphis recibe una propuesta que compense la pérdida de un jugador productivo. De momento, se trata de un nombre a vigilar, no de una decisión tomada por la franquicia.
Darius Garland, una pieza valiosa para definir el futuro de los Clippers
El caso de Darius Garland es diferente. El base llegó a Los Angeles Clippers en febrero de 2026, en el traspaso que llevó a James Harden a Cleveland, y tiene todavía dos años y unos 87 millones de dólares pendientes de contrato. A sus 26 años y con dos participaciones en el All-Star, su perfil representa un activo de mayor entidad que el de Jerome.
Según el análisis de Sean Deveney, Garland podría ser uno de los pocos jugadores de los Clippers capaces de generar un retorno de dos primeras rondas del Draft si la franquicia decide cambiar de dirección. La situación de la organización se ha visto condicionada por las sanciones relacionadas con el caso de elusión del límite salarial en torno a Kawhi Leonard, que han reducido considerablemente su capital de Draft y su flexibilidad para reconstruir el equipo.
Garland, por su edad, capacidad anotadora y talento como generador de juego, podría encajar en un proyecto de largo recorrido o resultar interesante para una franquicia que busque un base titular. No obstante, su historial de lesiones puede influir en el precio que estén dispuestos a ofrecer otros equipos. Los Clippers también deben valorar si les conviene desprenderse de un jugador que puede ser una de las bases de su siguiente etapa.
Por ahora, la posibilidad de traspasarlo forma parte de un escenario hipotético. Su futuro dependerá en buena medida de las ambiciones deportivas de los Clippers y de cómo se desarrolle su temporada.
Dejounte Murray, un caso condicionado por su recuperación
Los New Orleans Pelicans podrían tener en Dejounte Murray otro nombre a seguir a medida que avance el curso. El base regresó a las pistas en febrero de 2026 después de una larga rehabilitación por una rotura del tendón de Aquiles derecho. Su recuperación y su adaptación al ritmo competitivo serán determinantes para valorar su situación en el mercado.
Murray tiene dos temporadas pendientes de contrato, por un valor aproximado de 63 millones de dólares, incluida una opción de jugador. Su experiencia como All-Star, su capacidad para dirigir el ataque y su perfil defensivo podrían despertar el interés de equipos que busquen reforzar el perímetro. Sin embargo, resultaría complicado que una franquicia asumiera ese compromiso salarial sin comprobar primero que ha recuperado su nivel físico.
La estrategia de New Orleans, por tanto, podría consistir en esperar. Si Murray ofrece un rendimiento convincente durante la primera parte de la temporada, su valor podría aumentar y abrir la puerta a un traspaso que permita a los Pelicans conseguir activos para su proyecto. Por el contrario, si su regreso se ve condicionado por las secuelas de la lesión, el mercado podría enfriarse.
No hay constancia de que los Pelicans hayan decidido ponerlo oficialmente a la venta. La hipótesis que recoge Deveney apunta a que su nombre podría empezar a circular con más fuerza conforme se acerque el cierre de mercado de febrero.
Daniel Gafford, un interior útil que podría salir de Dallas
El último jugador señalado es Daniel Gafford, cuyo futuro podría estar vinculado a la intención de los Dallas Mavericks de rejuvenecer su plantilla. El pívot, que cumplirá 28 años en octubre, tiene tres temporadas y aproximadamente 54 millones de dólares pendientes de contrato, una extensión firmada en 2025 que le mantiene vinculado a Dallas hasta 2028-29.
Gafford ofrece un perfil muy concreto: protección del aro, capacidad para finalizar cerca de canasta, rebote y experiencia en partidos de máxima exigencia. Su presencia puede resultar especialmente útil para equipos que necesiten un pívot titular o un interior capaz de aportar energía desde la segunda unidad. No es un jugador que destaque por su tiro exterior, pero su eficacia cerca del aro y su capacidad atlética le convierten en una pieza funcional para diferentes estilos de juego.
Dallas, por su parte, podría valorar la posibilidad de convertir su contrato en activos más jóvenes o elecciones del Draft. La información sobre el interés de los Mavericks en explorar su salida ya había aparecido durante el verano, en el contexto de una estrategia de renovación de la plantilla.
Eso no significa que los Mavericks estén dispuestos a desprenderse de él a cualquier precio. Gafford es un jugador con valor deportivo y todavía tiene varias temporadas de contrato, por lo que Dallas podría exigir una compensación que refleje su utilidad inmediata. Los equipos que necesiten reforzar su juego interior podrían encontrar en él una alternativa de mercado, siempre que exista un encaje salarial y deportivo.
Febrero marcará el verdadero escenario del mercado
Los cuatro casos reflejan distintas razones por las que un jugador puede terminar siendo objeto de rumores: la planificación a largo plazo de Memphis, las dudas de dirección de los Clippers, la recuperación física de Murray y la reestructuración de Dallas. Ninguno de estos escenarios implica que exista ya una negociación avanzada o que las franquicias hayan decidido ejecutar un movimiento.
El comienzo de la temporada será fundamental para aclarar el panorama. Los resultados, las lesiones, el rendimiento de las plantillas y las necesidades que vayan apareciendo determinarán qué equipos estarán dispuestos a comprar, vender o mantener sus piezas. El trade deadline de febrero queda todavía lejos, pero Garland, Jerome, Murray y Gafford son cuatro nombres cuyo futuro podría adquirir relevancia si sus respectivas franquicias deciden modificar el rumbo.