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Golden State Warriors 2026/27: Stephen Curry se queda sin margen de error en una plantilla envejecida

Los Warriors afrontan una temporada decisiva después de quedarse fuera de los playoffs en el play-in

Stephen Curry, estrella de la NBA

Los Golden State Warriors afrontan la temporada 2026/27 de la NBA con la obligación de aprovechar los últimos años de Stephen Curry al máximo nivel, pero sin haber realizado grandes movimientos para transformar una plantilla que necesita rejuvenecerse. La franquicia de San Francisco terminó el pasado curso con un balance de 37 victorias y 45 derrotas, décima de la Conferencia Oeste, y cayó ante los Phoenix Suns en el torneo de play-in, quedándose fuera de los playoffs.

El nuevo curso comienza con una mezcla de continuidad, apuestas de futuro y preocupación por el estado físico de varias piezas fundamentales. Curry, a sus 38 años, sigue siendo la gran referencia del proyecto, mientras que Draymond Green, de 36, y Al Horford, de 40, representan una parte importante de la experiencia de un equipo que no puede permitirse demasiados contratiempos.

En la clasificación de expectativas de pretemporada, Golden State ocupa el puesto número 22. Una posición que refleja las dudas sobre su capacidad para competir con regularidad en un Oeste cada vez más exigente y la incertidumbre que rodea a una plantilla cuyo techo dependerá, en buena medida, de la disponibilidad de sus principales estrellas.

Stephen Curry, el líder de un proyecto bajo presión

El principal argumento de los Warriors continúa siendo Stephen Curry. El base ha demostrado que todavía puede rendir a nivel All-NBA, pero la cuestión es cuánto tiempo podrá sostener ese nivel y cuánto apoyo recibirá de sus compañeros durante la temporada.

Golden State necesita que Curry mantenga su influencia ofensiva sin tener que asumir una carga excesiva noche tras noche. Para conseguirlo, será fundamental que los jugadores jóvenes den un paso adelante y que los veteranos puedan mantenerse disponibles durante el mayor número posible de partidos.

Draymond Green seguirá siendo otra pieza esencial. Su capacidad defensiva y su conexión con Curry continúan ofreciendo una base reconocible para el equipo, aunque el paso del tiempo obliga a gestionar sus esfuerzos y a encontrar nuevas soluciones para mantener la competitividad durante la temporada regular.

La situación de Kristaps Porzingis también será determinante. El interior ha ampliado su contrato por dos temporadas y 40 millones de dólares, pero las dudas sobre su estado físico impiden considerarlo una garantía. Si consigue mantenerse sano, su capacidad para abrir la pista y aportar presencia interior podría ofrecer a los Warriors una dimensión ofensiva diferente.

Yaxel Lendeborg, la gran esperanza de la nueva temporada

La principal novedad de Golden State es Yaxel Lendeborg, seleccionado con el número 11 del draft. El ala-pívot dejó buenas sensaciones durante la NBA Summer League de Las Vegas, donde su rendimiento le permitió convertirse en uno de los nombres más destacados del equipo.

Su perfil encaja con varios de los principios ofensivos de Steve Kerr. Lendeborg puede anotar desde distintas zonas de la pista, generar juego, atacar el aro y encontrar espacios sin balón. Esa versatilidad puede resultar especialmente interesante cuando comparte cancha con Curry, cuya capacidad para atraer defensores abre oportunidades para sus compañeros.

El nuevo jugador de los Warriors también ha mostrado confianza para lanzar desde el perímetro, tanto tras recibir un pase como después de botar, además de una actitud competitiva en acciones que no siempre aparecen en las estadísticas. Su disposición para pelear por balones divididos y prolongar posesiones constituye otro de los aspectos que han llamado la atención durante la preparación.

El reto será trasladar esas buenas sensaciones a la temporada regular y conseguir una mayor consistencia defensiva. Si logra adaptarse rápidamente a las exigencias de la NBA, Lendeborg podría convertirse en una pieza importante desde su primer año y aportar una energía que la plantilla necesita.

Golden State también eligió a Lajae Jones en el puesto número 54 del draft, aunque buena parte de la atención estará puesta en comprobar qué papel pueden desempeñar sus jóvenes en un equipo que necesita contribuciones inmediatas.

Brandin Podziemski, ante la oportunidad de dar un salto

Otro de los nombres a seguir es Brandin Podziemski. Su protagonismo ofensivo durante la pretemporada ha aumentado y su porcentaje de uso alcanzó el 28% en sus dos primeros encuentros, una señal de que podría disponer de más oportunidades para asumir responsabilidades.

Los Warriors no han reforzado de forma significativa el juego exterior, más allá de la incorporación de Brandon Williams, por lo que Podziemski cuenta con una oportunidad importante para consolidarse. Su evolución será fundamental para aliviar la presión sobre Curry y ofrecer alternativas cuando el principal referente ofensivo descanse.

También habrá que seguir la progresión de Gui Santos y el papel de Lendeborg dentro de la rotación. Ambos pueden encontrar oportunidades en una plantilla que necesita profundidad y en la que los jugadores jóvenes tendrán que responder si el equipo quiere mantenerse en la lucha por el play-in.

La capacidad de estos secundarios para aportar puntos, defender con regularidad y mantener el ritmo ofensivo puede marcar la diferencia entre una temporada competitiva y otra en la que los Warriors pierdan terreno desde los primeros meses.

Un mercado continuista y demasiadas incógnitas físicas

La actividad de Golden State durante el mercado de verano ha estado marcada por la continuidad. La franquicia renovó a Draymond Green por una temporada y 27,7 millones de dólares, a Al Horford por dos años y 14 millones, a De'Anthony Melton por dos temporadas y 11 millones, y a Gary Payton II por un año y 3,9 millones.

Además, Georges Niang se incorporó con un contrato de una temporada por 3,9 millones de dólares. La ampliación de Porzingis completa un grupo que conserva buena parte de su experiencia, aunque no resuelve todas las dudas sobre el equilibrio de la plantilla.

En el apartado de salidas, Pat Spencer firmó con los Suns, Trayce Jackson-Davis fue traspasado a los Toronto Raptors y Quinten Post se incorporó a los Memphis Grizzlies.

La mayor preocupación, sin embargo, está relacionada con las lesiones. Jimmy Butler y Moses Moody podrían perderse toda la temporada, y tampoco existe la certeza de que puedan recuperar inmediatamente su mejor versión si finalmente regresan a las pistas. A ello se suman las dudas físicas de Porzingis y la edad de varias de las principales figuras del equipo.

Este escenario deja a Golden State con un margen de maniobra limitado. La continuidad de su núcleo puede facilitar la adaptación, pero también aumenta el riesgo de que el equipo vuelva a sufrir problemas de disponibilidad en momentos decisivos.

El play-in, el objetivo más realista para los Warriors

El mejor escenario para Golden State pasa por mantenerse saludable y conseguir suficientes aportaciones de sus jugadores jóvenes para competir durante la temporada regular. Curry ha demostrado que todavía puede liderar a un equipo de alto nivel, mientras que Green conserva recursos defensivos importantes.

Si los Warriors llegan al tramo decisivo con sus principales jugadores disponibles y Butler y Porzingis pueden incorporarse en condiciones adecuadas, su potencial podría ser superior al que sugiere una clasificación en la zona baja del Oeste. En ese contexto, el play-in aparece como el objetivo más realista, con la posibilidad de aspirar a algo más si las circunstancias acompañan.

El peor escenario sería repetir una temporada marcada por las lesiones y el desgaste físico de sus veteranos. Una pequeña pérdida de rendimiento, sumada a nuevas ausencias, podría dejar a Golden State fuera de la lucha por la postemporada antes de lo esperado.

El calendario tampoco ofrece demasiado tiempo para acomodarse. Los Warriors debutarán el 21 de octubre en la pista de Los Angeles Lakers, recibirán a los Memphis Grizzlies el día 23 y visitarán a los Phoenix Suns el 24. Tres compromisos iniciales que pondrán a prueba a una plantilla que necesita encontrar su identidad desde el comienzo.

Golden State todavía tiene a Curry y conserva una base competitiva, pero eso no garantiza el regreso a los playoffs. La temporada 2026/27 será una prueba para comprobar si la experiencia y el talento de sus veteranos pueden compensar las limitaciones físicas y la falta de refuerzos de impacto. Si los jóvenes responden, los Warriors tendrán opciones de pelear por el play-in; si las lesiones vuelven a condicionar el proyecto, el margen de error será prácticamente inexistente.