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Previa Dallas Mavericks 2026/27: Cooper Flagg busca dar un salto con el regreso de Kyrie Irving

Franquicia clave para el baloncesto español con Santi Aldama y Sergio de Larrea como protagonistas

Cooper Flagg, estrella de Dallas Mavericks.

Los Dallas Mavericks comienzan la temporada 2026/27 con el objetivo de dejar atrás un curso decepcionante y construir un equipo capaz de competir por una plaza en el play-in de la Conferencia Oeste. La franquicia terminó la campaña anterior con un balance de 26-56, en la duodécima posición de su conferencia y lejos de los playoffs. Ahora, buena parte de sus aspiraciones pasan por dos nombres propios: Cooper Flagg y Kyrie Irving. Clave para el baloncesto español con Sergio de Larrea y Santi Aldama. 

El joven alero terminó su primera temporada en la NBA dejando señales de un potencial extraordinario. En sus últimos 26 partidos completos promedió 25,2 puntos, 7,2 rebotes y 5,3 asistencias, cifras que reflejan su capacidad para influir en prácticamente todas las facetas del juego. Dallas necesita que mantenga esa progresión, pero también que el regreso de Irving permita repartir responsabilidades y evitar que Flagg tenga que asumir toda la creación ofensiva.

El proyecto presenta motivos para el optimismo, aunque todavía está lejos de ofrecer garantías. Las dudas sobre el estado físico de varias piezas importantes y las limitaciones del equipo desde la línea de tres puntos serán dos de los grandes obstáculos que deberá resolver la franquicia texana.

Cooper Flagg, preparado para convertirse en una estrella

El principal motivo para creer en los Mavericks es la evolución de Cooper Flagg. El joven talento ya demostró durante su temporada de debut que puede asumir un volumen importante de lanzamientos, generar juego para sus compañeros y competir contra jugadores consolidados de la NBA.

Sus números durante el tramo final de la campaña anterior apuntan a que Dallas podría tener entre manos a uno de los jugadores más importantes de su proyecto a largo plazo. El siguiente paso consiste en mantener esa producción con regularidad y mejorar algunos aspectos de su juego, especialmente el lanzamiento exterior.

Flagg convirtió el 29,5 % de sus triples como novato, un dato que refleja una de las áreas en las que debe progresar. Su capacidad para atacar el aro y aprovechar los espacios puede ser determinante, pero mejorar desde el perímetro obligaría a las defensas rivales a respetar más su lanzamiento y le permitiría encontrar mejores condiciones para penetrar.

La vuelta de Kyrie Irving también puede transformar su papel. Flagg no tendrá que monopolizar el balón durante todas las posesiones y podrá alternar entre la dirección ofensiva, las penetraciones sin balón y las acciones de bloqueo y continuación.

Esta versatilidad constituye una de las grandes oportunidades de Dallas. Si ambos consiguen complementarse, los Mavericks podrán desarrollar un ataque con dos jugadores capaces de generar ventajas por sí mismos, leer las ayudas defensivas y encontrar a sus compañeros cuando las defensas rivales se concentren en detenerlos.

Kyrie Irving, el regreso que puede cambiar la temporada

La disponibilidad de Kyrie Irving será uno de los factores más importantes para determinar el techo competitivo de Dallas. Su capacidad para anotar desde diferentes posiciones, crear sus propios lanzamientos y dirigir el ataque ofrece al equipo una dimensión que resultó difícil de sustituir durante su ausencia.

El base afronta el reto de recuperar su mejor versión después de una lesión del ligamento cruzado anterior. Su regreso puede liberar a Flagg de parte de la responsabilidad creativa y proporcionar a los Mavericks una alternativa fiable cuando los ataques se atasquen.

La combinación entre ambos también abre posibilidades tácticas interesantes. Irving puede asumir el control del balón mientras Flagg aprovecha los espacios con cortes hacia canasta, o ambos pueden intercambiar responsabilidades para obligar a las defensas a adaptarse constantemente.

El cuerpo técnico ha trabajado en la distribución de los jugadores y en la creación de espacios cuando las dos estrellas comparten pista. La idea es evitar que uno de ellos quede relegado a un papel secundario y aprovechar su capacidad para interpretar el juego incluso cuando no tienen el balón.

Sin embargo, el historial reciente de lesiones obliga a ser prudentes. Dallas necesita que Irving acumule partidos y encuentre continuidad, porque una ausencia prolongada del base podría limitar seriamente las opciones del equipo de competir por el play-in.

El lanzamiento exterior, la asignatura pendiente

Uno de los problemas más evidentes de los Mavericks durante la temporada 2025/26 estuvo en su rendimiento desde la línea de tres puntos. Dallas terminó en la vigesimosexta posición de la NBA en porcentaje de acierto y en la vigesimoséptima en intentos, una combinación que dificultó la generación de espacios para sus principales jugadores.

La franquicia necesita mejorar ambos registros si quiere aprovechar todo el potencial de Flagg e Irving. Cuando las defensas pueden cerrar la zona y concentrar varios jugadores cerca del aro, las penetraciones pierden eficacia y resulta más complicado encontrar ventajas ofensivas.

Santi Aldama y Max Christie aparecen como dos de las piezas que pueden ayudar en este apartado. El español ofrece recursos para jugar abierto y aportar puntos desde diferentes posiciones, mientras que Christie puede contribuir a mejorar el equilibrio entre defensa y lanzamiento exterior.

No obstante, la plantilla todavía necesita demostrar que dispone de suficientes tiradores fiables. La evolución de Flagg también será importante, pero no sería conveniente depender exclusivamente de su mejora individual para solucionar una carencia que afectó al equipo durante toda la temporada anterior.

El objetivo de Dallas debe ser construir una estructura en la que Irving y Flagg puedan atacar con espacio, sin que las defensas rivales tengan la posibilidad de acumular jugadores en la pintura. La circulación de balón y los cortes sin balón serán esenciales para conseguirlo.

Santi Aldama y el draft, apuestas para ampliar la plantilla

Dallas también ha realizado movimientos para incorporar talento joven y aumentar sus alternativas de cara al futuro. La llegada de Santi Aldama, procedente de los Memphis Grizzlies, destaca por su capacidad para ofrecer una combinación de altura, movilidad y lanzamiento exterior.

El español puede ayudar a mejorar el espaciado ofensivo y ofrecer una alternativa en las posiciones interiores. Su disponibilidad, sin embargo, será una cuestión importante después de someterse a una operación de rodilla, por lo que los Mavericks tendrán que evaluar su evolución física antes de determinar el impacto que puede tener durante la temporada.

La franquicia también incorporó a Zaccharie Risacher, procedente de los Atlanta Hawks, en una operación que amplía sus opciones entre los jugadores exteriores. Su adaptación al sistema y su aportación en ambos lados de la pista serán aspectos a seguir.

En el draft, Dallas seleccionó a Morez Johnson Jr. con el número 9, a Sergio De Larrea con el 25, a Tobi Lawal con el 48 y a Vsevolod Ishchenko con el 56. La apuesta por varios jóvenes refleja la intención de ampliar el fondo de armario y sumar piezas que puedan crecer alrededor de Flagg.

Johnson Jr., sin embargo, también ha sufrido problemas en la parte inferior de la pierna, mientras que Dereck Lively II continúa apartado por una lesión en el pie. La acumulación de contratiempos físicos en el juego interior hace que la disponibilidad de los pívots sea otra de las grandes incógnitas del equipo.

Daniel Gafford gana protagonismo en la pintura

La situación de Lively II y Aldama aumenta la importancia de Daniel Gafford, que puede encontrar más oportunidades de las previstas inicialmente. Su capacidad para finalizar cerca del aro y proporcionar presencia física en la pintura le convierte en una pieza especialmente relevante mientras el equipo recupera efectivos.

Gafford deberá responder a una mayor responsabilidad y ayudar a mantener la competitividad interior de los Mavericks. Si consigue ofrecer continuidad, Dallas tendrá una alternativa para proteger el aro y aprovechar las ventajas que generen Irving y Flagg en el perímetro.

La salud de Lively también puede resultar determinante. Su regreso ampliaría las opciones defensivas y permitiría al equipo repartir mejor los minutos entre sus interiores. Sin embargo, mientras siga fuera de las pistas, los Mavericks tendrán que encontrar soluciones para no perder consistencia en una posición fundamental.

La defensa constituye precisamente uno de los motivos para confiar en que Dallas pueda competir por una plaza en el play-in. Si el equipo mantiene una estructura sólida y evita que los problemas ofensivos se traduzcan en demasiadas oportunidades para el rival en transición, podrá mantenerse en los partidos incluso cuando no tenga su mejor noche de lanzamiento.

El objetivo: acercarse al play-in en el Oeste

Las expectativas de Dallas deben situarse en un punto intermedio entre la prudencia y el optimismo. El potencial de Flagg, la experiencia de Irving y la posibilidad de recuperar a jugadores importantes permiten imaginar una mejora respecto a las 26 victorias de la temporada anterior.

El mejor escenario pasa por una rápida adaptación entre sus dos principales referentes, una evolución del lanzamiento exterior y una temporada en la que las lesiones no condicionen de manera decisiva al equipo. En esas circunstancias, los Mavericks podrían acercarse a la zona de play-in y volver a competir por un puesto en la fase final.

El escenario más complicado aparecería si Irving no consigue mantener la continuidad física, Lively sigue sin estar disponible y las limitaciones desde el perímetro persisten. En ese caso, Flagg tendría que asumir una carga excesiva y Dallas podría volver a ocupar las últimas posiciones de la Conferencia Oeste.

La temporada comenzará el 21 de octubre con una visita a los Houston Rockets. Después, los Mavericks jugarán a domicilio frente a los Indiana Pacers el día 23 y recibirán a los San Antonio Spurs el 24. Un inicio exigente para un equipo que necesita encontrar pronto su identidad y comprobar hasta dónde puede llegar con sus nuevas piezas.

La prioridad es clara: facilitar el crecimiento de Cooper Flagg sin precipitar los plazos, recuperar a Kyrie Irving en buenas condiciones y construir una estructura ofensiva más eficiente. Dallas todavía tiene muchas incógnitas por resolver, pero la progresión de su joven estrella ofrece una base sobre la que empezar a reconstruir sus aspiraciones.

Movimientos de Dallas Mavericks en el mercado

OperaciónJugadorDetalles
DraftMorez Johnson Jr.Número 9
DraftSergio De LarreaNúmero 25
DraftTobi LawalNúmero 48
DraftVsevolod IshchenkoNúmero 56
RenovaciónMoussa Cisse2 años, 4,7 millones de dólares
RenovaciónNaji MarshallExtensión de 3 años y 52,2 millones de dólares
Llegada vía traspasoSanti AldamaProcedente de Memphis Grizzlies
Llegada vía traspasoZaccharie RisacherProcedente de Atlanta Hawks
SalidaMarvin Bagley IIIFichó por Denver Nuggets
Salida vía traspasoAJ JohnsonA Memphis Grizzlies
Salida vía traspasoKhris MiddletonA Washington Wizards
Salida vía traspasoAndrew NembhardA Atlanta Hawks

Pronóstico: Dallas Mavericks tiene potencial para luchar por el play-in si Cooper Flagg mantiene su progresión y Kyrie Irving regresa a un nivel competitivo. La mejora del lanzamiento exterior y la disponibilidad de sus interiores serán decisivas para determinar si el equipo puede abandonar la zona baja del Oeste y volver a mirar hacia los playoffs.