La NBA no veía algo así desde 1948: Indiana juega con 11 bajas y seis hombres en una derrota histórica
El conjunto de Rick Carlisle, condicionado por las lesiones y la gestión de esfuerzos, cayó por 108-104, pero estuvo cerca de completar una remontada que habría convertido la noche en una de las más sorprendentes de este inicio de curso
Indiana Pacers tuvo que disputar su partido contra los Atlanta Hawks con una rotación de apenas seis jugadores, una situación extraordinaria que no se veía tan pronto en una temporada de la NBA desde hace casi 80 años. El conjunto de Rick Carlisle, condicionado por las lesiones y la gestión de esfuerzos, cayó por 108-104, pero estuvo cerca de completar una remontada que habría convertido la noche en una de las más sorprendentes de este inicio de curso.
Indiana llegó al encuentro con 11 jugadores fuera de la rotación. La acumulación de ausencias obligó al entrenador a recurrir a una plantilla muy reducida, en la que varios jugadores tuvieron que asumir una carga de minutos muy superior a la habitual. Según los datos de ESPN Research, la última vez que un equipo utilizó a seis jugadores o menos en una fase tan temprana de la temporada fue en 1948, cuando los Lakers recurrieron únicamente a cinco jugadores en su tercer partido del curso.
La situación de los Pacers fue todavía más llamativa por el contexto: el equipo ya arrastraba cuatro derrotas consecutivas y afrontaba un compromiso complicado ante Atlanta. Pese a ello, sus seis jugadores disponibles mantuvieron el partido abierto hasta los últimos segundos.
Once bajas dejan a Indiana con una rotación de seis jugadores
La lista de ausencias de Indiana reflejó la dimensión del problema. Tyrese Haliburton, T.J. McConnell y Aaron Nesmith estaban afectados por problemas en los isquiotibiales, mientras que Pascal Siakam descansó. También se quedaron fuera Johnny Furphy, Andrew Nembhard, Larry Nance Jr., Ben Sheppard, Obi Toppin e Ivica Zubac. A esa relación se añadió Kelly Oubre Jr., que causó baja a última hora por una contusión en la rodilla.
Con semejante número de ausencias, Carlisle tuvo que construir un quinteto inicial con Jay Huff, Quenton Jackson, Jarace Walker y dos jugadores con contrato dual: Braden Smith y Jalen Slawson. Kobe Brown, también con un contrato two-way, fue el único integrante del banquillo que participó en el encuentro.
La exigencia física quedó reflejada en los minutos disputados. Walker fue el jugador que más tiempo permaneció en pista, con 44 minutos, mientras que Jackson, pese a ser el que menos jugó entre los seis disponibles, acumuló 34 minutos. Ninguno tuvo demasiado margen para descansar en una noche en la que Indiana necesitaba mantener a sus principales efectivos sobre la cancha.
| Jugador | Minutos |
|---|---|
| Jarace Walker | 44 |
| Quenton Jackson | 34 |
| Resto de la rotación | — |
«Todos estos chicos jugaron demasiados minutos», reconoció Carlisle. «Pero se dejaron el alma en la pista... Lo dieron todo, y nuestros aficionados pudieron disfrutar de un gran espectáculo, aunque no logramos llevarnos la victoria».
El técnico también explicó antes del encuentro que algunas ausencias estaban relacionadas con la gestión de las lesiones, mientras que otras respondían a la necesidad de administrar los esfuerzos en una temporada exigente. Indiana disputaba, además, su segundo partido en noches consecutivas.
Una situación que no se veía desde 1948
La dimensión histórica de lo sucedido va más allá de las circunstancias particulares de los Pacers. La última vez que una franquicia de la NBA había utilizado una rotación de seis jugadores o menos tan pronto en una temporada fue en 1948. En aquella ocasión, los Lakers recurrieron a cinco jugadores en su tercer partido del curso.
En el caso de Indiana, además, la última vez que la franquicia había utilizado únicamente a seis jugadores en un partido se remontaba al 20 de noviembre de 2004. Aquel encuentro ante Orlando se disputó un día después de la famosa pelea conocida como Malice at the Palace, protagonizada por jugadores de los Pacers y los Detroit Pistons y que provocó numerosas suspensiones.
Carlisle también dirigía entonces al equipo de Indiana, por lo que pudo establecer una comparación entre ambos partidos. El entrenador recordó aquella derrota frente a un Orlando liderado por Grant Hill y destacó que el encuentro del lunes también permanecerá en la memoria por las circunstancias tan particulares en las que se disputó.
«La gente todavía habla de aquel partido», comentó Carlisle. «Y de este también se hablará durante mucho tiempo».
La situación de Indiana también sobresale al compararla con el resto de encuentros de esta temporada. Hasta ahora, el registro más bajo de jugadores utilizados en un partido era de ocho, establecido por Filadelfia el 25 de octubre. En las últimas 15 temporadas, únicamente se habían producido otros siete casos en los que un equipo recurrió a seis jugadores, y casi todos tuvieron lugar en encuentros sin demasiada trascendencia al final de la temporada.
Los Pacers rozan la remontada pese al desgaste
A pesar de las dificultades, Indiana no estuvo lejos de conseguir una victoria que habría tenido un valor especial. Los Hawks parecían tener el partido bajo control, pero los Pacers encontraron fuerzas para acercarse en el marcador durante los últimos minutos.
La acción más significativa llegó cuando Quenton Jackson robó el balón a Nickeil Alexander-Walker y culminó la jugada con una bandeja. La canasta dejó a Indiana a solo dos puntos, con 1:36 todavía por disputarse, y abrió la posibilidad de romper una racha de cinco derrotas consecutivas.
Jackson tuvo después la oportunidad de poner a los Pacers por delante. A falta de 43,1 segundos, lanzó un triple que habría cambiado el marcador, pero el balón no entró. Atlanta aprovechó la oportunidad para recuperar el control y Onyeka Okongwu anotó un tiro en suspensión a 10,2 segundos del final que estableció el definitivo 108-104.
Los Hawks evitaron así una derrota que habría sido especialmente dolorosa por las circunstancias del rival. Nickeil Alexander-Walker fue el principal responsable ofensivo de Atlanta, con 34 puntos, en un encuentro que los visitantes tuvieron que trabajar mucho más de lo que cabía esperar.
| Dato del partido | Registro |
|---|---|
| Resultado | Hawks 108-104 Pacers |
| Jugadores utilizados por Indiana | 6 |
| Bajas de Indiana | 11 |
| Máximo anotador de Atlanta | Nickeil Alexander-Walker |
| Puntos de Alexander-Walker | 34 |
| Máximo de minutos en Indiana | Jarace Walker (44) |
| Racha de derrotas de Indiana | 5 |
Braden Smith valoró el esfuerzo de sus compañeros y reconoció que la situación supuso un desafío tanto físico como mental. La falta de efectivos obligó a todos a permanecer mucho tiempo en pista, pero el equipo consiguió competir hasta el último momento.
«Creo que todos hicieron un trabajo increíble», señaló Smith. «Es complicado. No recuerdo haber formado parte de un partido en el que solo seis jugadores estuvieran disponibles. Que todos saliéramos a la cancha, lo diéramos todo y, al menos, lográramos plantar cara, es algo muy meritorio. Es duro; pasas gran parte del tiempo agotado, lo que supone un desafío mental».
Una diferencia económica de casi 180 millones de dólares
La situación también dejó una comparación llamativa entre los salarios de los jugadores que pudieron participar y los que se quedaron fuera. Los 11 ausentes de Indiana acumulan unos 193 millones de dólares en salarios combinados, mientras que los seis jugadores que estuvieron disponibles perciben cerca de 15 millones.
La diferencia refleja hasta qué punto las lesiones y las ausencias condicionaron la composición del equipo. Los Pacers tuvieron que afrontar el partido sin buena parte de sus principales nombres y con una rotación formada por jugadores que normalmente no asumirían semejante protagonismo.
Indiana terminó encajando su quinta derrota consecutiva, aunque la actuación dejó una imagen de resistencia que difícilmente podía anticiparse antes del salto inicial. Los Hawks se llevaron la victoria, pero necesitaron llegar hasta los últimos segundos para superar a un rival que compitió con solo seis jugadores y una carga de minutos extraordinaria.