Porzingis toma una decisión drástica y deja a los Warriors ante un problema de 20 millones
El pívot de GSW ha anunciado que necesita hacer una pausa porque su cuerpo no le permite competir al nivel que considera necesario. Aunque su comunicado no supone una retirada oficial, su futuro en la franquicia de San Francisco queda en el aire
Kristaps Porzingis ha decidido detener temporalmente su actividad en la NBA para centrarse en recuperar su estado físico. El pívot de Golden State Warriors ha anunciado que necesita hacer una pausa porque su cuerpo no le permite competir al nivel que considera necesario. Aunque su comunicado no supone una retirada oficial, su futuro en la franquicia de San Francisco queda en el aire y abre la puerta a un posible traspaso antes de la fecha límite de febrero.
La decisión llega después de varios meses complicados para el interior letón, que no ha conseguido recuperar las sensaciones físicas necesarias para afrontar una temporada completa. Los problemas que arrastra desde hace tiempo han terminado condicionando incluso su preparación para el nuevo curso. Porzingis tenía intención de jugar con los Warriors, pero reconoció que su cuerpo no respondió cuando intentó aumentar la intensidad de los entrenamientos durante la pretemporada.
El propio jugador explicó su situación en un comunicado publicado este viernes en redes sociales, en el que también mostró su disposición a colaborar con la franquicia para encontrar una solución que beneficie a ambas partes.
«Me encuentro bien, pero sé lo que hace falta, y todavía no estoy donde quiero estar para rendir al nivel que exijo de mí mismo», escribió Porzingis.
Porzingis no consigue recuperarse y decide detener su actividad
La situación del pívot comenzó a complicarse incluso antes de que los Warriors iniciaran los entrenamientos colectivos. Dos días antes del primer entrenamiento del equipo, Porzingis llamó al gerente general, Mike Dunleavy, para comunicarle que no se incorporaría a las instalaciones.
La franquicia aceptó inicialmente que permaneciera alejado del equipo durante dos semanas. Sin embargo, a principios de octubre decidió convocarlo a una reunión con la intención de que volviera a mantenerse cerca de sus compañeros y de la estructura deportiva.
Después de aquel encuentro, Porzingis optó por alejarse nuevamente del equipo. Desde entonces, su situación ha evolucionado hasta el anuncio de una pausa completa en su actividad relacionada con la NBA. El jugador considera que necesita priorizar su salud antes de intentar volver a competir al máximo nivel.
El comunicado también deja claro que su intención inicial era disputar esta temporada. A finales de junio había firmado una extensión de contrato de dos años y 40 millones de dólares con Golden State, pero la evolución de sus problemas físicos terminó alterando esos planes.
«Quiero mostrar el máximo respeto por los Golden State Warriors y trabajar con ellos para encontrar una solución que tenga sentido», señaló el jugador.
Los Warriors mantienen su contrato y pueden utilizarlo en un traspaso
Aunque Porzingis se haya apartado de la actividad, Golden State no tiene intención de anular su contrato. La franquicia conserva así la posibilidad de utilizar su salario de 20 millones de dólares en una operación antes del cierre del mercado de traspasos de febrero, según fuentes del equipo y de la liga.
Los Warriors han dejado de abonarle ese salario, una decisión que ni el propio jugador ni la asociación de jugadores han impugnado. Sin embargo, la organización no contempla por ahora cancelar el acuerdo, por lo que el contrato continúa siendo una pieza que podría tener utilidad en el mercado.
La situación contractual de Porzingis puede resultar interesante para otras franquicias. El jugador tiene garantizados únicamente tres millones de dólares de su contrato para la próxima temporada, una circunstancia que podría facilitar una operación con equipos interesados en desprenderse de compromisos salariales a largo plazo o reducir sus gastos a corto plazo.
Además, se espera que el propio Porzingis esté dispuesto a negociar una rescisión después de un eventual traspaso. De producirse ese escenario, el equipo que adquiriese su contrato podría ahorrar una cantidad superior a los tres millones garantizados para el siguiente curso.
| Situación contractual de Porzingis | Cifra |
|---|---|
| Extensión firmada en junio | 2 años |
| Valor total de la extensión | 40 millones de dólares |
| Salario actual | 20 millones de dólares |
| Salario garantizado para la próxima temporada | 3 millones de dólares |
| Próximo mercado de traspasos | Fecha límite de febrero |
Golden State busca movimientos pese a su buen inicio de temporada
La situación de Porzingis supone un contratiempo para los Warriors, aunque la franquicia mantiene abierta la posibilidad de aprovechar su contrato para reforzar la plantilla. El equipo ha comenzado la temporada con un balance de 6-3 y atraviesa una racha de seis victorias consecutivas, pero continúa analizando las opciones disponibles en el mercado.
Por ahora, el mercado de traspasos todavía no ha adquirido demasiada actividad. Aun así, Golden State estudia diferentes alternativas para mejorar su plantilla y el contrato del pívot podría convertirse en una herramienta importante para negociar con otras organizaciones.
La disposición de Porzingis a aceptar un traspaso facilita esa posibilidad. Su prioridad pasa por recuperar su salud y encontrar una solución que le permita volver a estar en condiciones de competir, mientras que los Warriors necesitan decidir cómo gestionar un contrato de 20 millones de dólares correspondiente a un jugador que no está disponible.
Una trayectoria marcada por los problemas físicos
Los problemas actuales de Porzingis no son un episodio aislado. El interior letón ha convivido con dificultades físicas persistentes desde que contrajo una enfermedad viral durante su etapa en Boston, hace dos temporadas. A ello se suman diferentes lesiones en las piernas a lo largo de una carrera de 11 años en la NBA.
Pese a esos contratiempos, su trayectoria ha sido productiva y ha demostrado en distintas etapas su capacidad para marcar diferencias como pívot. Sin embargo, la continuidad se ha convertido en un obstáculo cada vez más importante.
Ahora, su prioridad es recuperar el estado físico que considera necesario para volver a competir. No ha anunciado una retirada definitiva, pero sí ha decidido apartarse de la actividad mientras intenta solucionar sus problemas de salud. En paralelo, los Warriors tendrán que gestionar su situación contractual y valorar si el mercado de febrero ofrece una oportunidad para transformar su salario en una operación que ayude al equipo.