Chris Paul mantiene una relación de lo más extravagante con el árbitro Scott Foster, en lo que es ya uno de los episodios más rocambolescos de la historia de la liga. Y es que no es nada habitual que un jugador pierda 14 partidos consecutivos en los que ha arbitrado este colegiado. No ha habido decisiones especialmente extrañas que hagan sospechar en nada que no sea la mera casualidad, pero a buen seguro, el base querrá no ver las caras a Foster nunca más.
Chris Paul has lost 14 straight playoff games officiated by Scott Foster. pic.twitter.com/cIMcDwMkAU