‘Nuestro’ Calderón no podía faltar en esta lista. El base español se ha ganado por méritos propios formar parte de la historia de la mejor liga de baloncesto del mundo. El jugador comenzó su carrera como profesional en España en las filas del, por aquel entonces, TAU Cerámica. Allí estuvo siete temporadas rindiendo a un nivel asombroso hasta que la NBA, de la mano de Rob Babcock, GM de los Raptors en 2005, llamó a su puerta.
En su primer año, Calderón fue el tercer mejor pasador entre los rookies y su nombre ha sido un habitual entre los máximos asistentes de la competición y los líderes del ratio asistencias/pérdidas.
Como broche de oro, el base inscribió su nombre en letras doradas en el libro histórico de la competición en 2009. Aquella temporada, Calderón firmó un espectacular acierto desde la línea de tiros libres, anotando 151 lanzamientos de 154 intentos o, lo que es lo mismo, un 98.1% de efectividad, el mejor porcentaje de todos los tiempos logrado en una misma temporada, superando el récord que ostentaba Calvin Murphy desde 1981.
Por desgracia, los azares o, más bien, el negocio continúo de la liga, le ha llevado a moverse por equipos con pocas aspiraciones ganadoras. Durante su etapa en Canadá, el jugador solo pisó la post-temporada en dos ocasiones, cayendo en ambas en primera ronda. Mejores tiempos parecían llegar en Dallas, donde, la pasada campaña, pusieron contra las cuerdas a los que serían los campeones, San Antonio, aunque volvió a caer eliminado a las primeras de cambio.
Ahora en New York, el que se presentaba como un ilusionante proyecto con Phil Jackson y Derek Fisher a la cabeza se ha ido convirtiendo en una pesadilla. Los Knicks están firmando una de las temporadas más desastrosas de su historia y el nombre de Calderón ya suena como posible candidato a abandonar la disciplina del equipo.