José Manuel Calderón finalmente no jugará ni un minuto con la camiseta de los Golden State Warriors. La imprevista y preocupante lesión de Kevin Durant de esta semana obligó al conjunto californiano a cambiar de planes en el último momento y decantarse por Matt Barnes, que estaba en la misma situación que el base extremeño, que había llegado a un acuerdo con los Lakers para rescindir su contrato y quedar libre y disponible para firmar con Golden State.
No obstante, los Warriors cumplieron su palabra y le firmaron un contrato para dos horas después cortarle y firmar a Barnes. Las camisetas de Calderón con su nombre y número 8 a la espalda estaban listas, pero nunca llegarían a utilizarse.
Bien se puede tratar de una de las piezas de coleccionista de la NBA más extrañas y difíciles de conseguir que se pueda imaginar.