No sabemos si son los Playoffs más desigualados y aburridos de la historia de la NBA, pero desde luego quién escribe estas líneas no ha visto nunca nada igual. Los Cleveland Cavaliers y los Golden State Warriors vuelven a citarse en unas Finales por tercer año consecutivo, un hito histórico sin precedentes que podemos respetar, pero es inevitable cuestionar la tradicional idea de que en la NBA es muy difícil crear dinastías porque la competición está más igualada. Los dos equipos llevan tres años dominando sus respectivas conferencias, y lo que te rondaré morena.
La diferencia entre Cavs y Warriors y el resto de sus perseguidores se hace cada año que pasa más amplia; los Cavs ya son un proyecto madurado con varias alternativas a LeBron, líder incuestionable de un equipo que parece dominar el Este a su antojo, mientras los Warriors dieron un golpe encima de la mesa el pasado verano al incorporar a una plantilla que había ganado 73 partidos en temporada regular a Kevin Durant, un jugador que muchos coinciden en que es top 5 mundial.
La prueba irrefutable de que cada año que pasa se amplían las diferencias entre estos dos equipos y el resto es que entre los dos han llegado a las Finales con 24 victorias y una sola derrota, la que sufrieron los Cavaliers en el tercer partido de las Finales de Conferencia contra unos dignos Boston Celtics.
Los dos equipos llevan tres años dominando sus respectivas conferencias, y lo que te rondaré morena.
Si bien es cierto que las lesiones -que no están afectando a los dos favoritos- de Kawhi Leonard e Isaiah Thomas, estrellas de Spurs y Celtics, hipotecaron los destinos de los dos únicos equipos que a ojos del mundo podrían haber impedido que LeBron y Curry volvieran a verse las caras en las Finales, nunca sabremos cómo habrían reaccionado los dos favoritos a que sus rivales se lo hubieran puesto difícil, porque como hemos visto hasta ahora están jugando a medio gas.
Los Warriors llegan a las Finales siendo el primer equipo que logra un 12-0 en Playoffs y con el mayor margen de la historia respecto a sus rivales, a los que ha aplastado uno por uno en cuatro partidos y con un diferencial sin precedentes de más de 16 puntos de diferencia de media por encuentro. Por su parte, los Cavs, superan los 12 puntos de diferencia y han empequeñecido a sus rivales, mejorando su defensa y liderados por un LeBron desencadenado.
Además echar de menos las series a siete partidos, más igualdad y una gama más amplia de equipos con opciones reales de conquistar el campeonato, tenemos que destacar que los veteranos Spurs -alternativa de este año al Oeste- llegaron fundidos físicamente y sufrieron las lesiones de sus dos jugadores más en forma en estos Playoffs, Kawhi Leonard y Tony Parker. Los texanos tendrán que moverse este verano en el mercado con inteligencia si quieren seguir compitiendo o aspirar a ser rivales de Golden State. En la conferencia este están los Celtics, un equipo que ha demostrado tener un futuro prometedor pero que todavía está a un par de años de poder competir con estos Cavs por la corona del Este.
Al menos nos queda el consuelo de que estas Finales pueden mejorar incluso las anteriores, en las que nos fuimos a 7 partidos y los Cavs lograron una remontada épica y sin precedentes de un 3-1 en contra.