El sindicato de jugadores rechaza la propuesta de la NBA de controlar la subida del margen salarial

Con el nuevo acuerdo televisivo, era de esperar una subida en el tope salarial, algo que la NBA intenta controlar, a pesar de las decisiones de la NBPA.

Cuando la NBA llegó a un acuerdo por los nuevos derechos de transmisión, una de las cosas que había que abordar era cóm esa enorme cantidad de dinero iba a afectar al tope salarial.



Adam Silver lo sabía casi de inmediato, y había propuesto "suavizar" los ingresos desde el punto de vista del tope salarial, con el fin de evitar un aumento masivo cuando el acuerdo entre en vigor antes de la temporada 2016-17.



"Cuando este acuerdo entre en vigor en la 2016-17, dará lugar a un aumento sustancial de ese año en el tope salarial", dio Silver. "Hay un precedente, algo que la NFL negoció con su asociación de jugadores cuando entró en un gran aumento para ayudar a los equipos en el proceso de planificación, esencialmente "suavizar" ese dinero en el sistema".



"Quiero decir, los jugadores tendrán su 51% sin importar el qué, es sólo una cuestión de cómo se trata en términos del tope", dio Silver. "Va a tener un efecto profundo y estoy seguro que el sindicato ya ha comenzado a estudiarlo, así como nosotros hemos estado estudiando cómo va afectar a nuestro sistema, equipo por equipo".



El sindicato, por supuesto, ha llegado a una conclusión, una que afectaría a un pequeño porcentaje de sus miembros.



"La NBPA ha informado a la NBA que no está de acuerdo con el "suavizado" en los aumentos del tope salarial que resultará de los nuevos acuerdos de los medios de comunicación a partir de la temporada 2016-17.

Esta moderación habría evitado un aumento sustancial del tope salarial en 2016-17. Según el enfoque de la liga.".



Debido a que el monto total del dinero se habría pagado al sindicato incluso con la propuesta de la liga, esta decisión parece beneficiar sólo a una pequeña parte de los jugadores, los que llegarán a la agencia libre en el verano de 2016, y en especial los que vayan a aceptar una oferta máxima, que están directamente vinculados al tope salarial.



Kevin Durant, por ejemplo, podría estar buscando un contrato de cinco años que se acerca a la asombrosa cifra de 200 millones de dólares si decide permanecer en Oklahoma.



Eso es genial para las estrellas en un futuro inmediato, pero no tanto como para todos los demás, por lo que cuando la presidenta de la NBPA, Michelle Roberts, dijo que los representantes de los equipos votaron unánimemente para rechazar las propuestas de la NBA, vino un poco de sorpresa.

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