La rodilla de Kyrie Irving ha dicho basta. Después de jugar durante las últimas semanas con evidentes molestias en su rodilla izquierda, el base de los Cavaliers se despide de las Finales de la NBA después de que el cuerpo médico de la franquicia de Ohio haya confirmado que el jugador tiene una fractura en su rótula izquierda.
Irving tendrá que pasar por el quirófano y estará de baja durante un periodo que gira en torno a los cuatro meses, por lo que estará listo para comenzar ya la próxima temporada. El base había estado luchando con una tendinitis en su rodilla izquierda que llevaba arrastrando desde las Semifinales de Conferencia ante Chicago y que le hizo perderse dos partidos de las Finales de Conferencia ante Atlanta.
Aunque parecía que había dicho, al menos temporalmente, adiós a sus molestias gracias a los ocho días de descanso hasta el primer partido de las Finales ante Golden State, finalmente el jugador ha vuelto a recaer de la peor manera posible, con rotura y diciendo adiós a lo que resta de la serie.
Sin Kevin Love desde el último partido de la serie ante Boston, esta nueva baja supone un duro golpe para unos Cavaliers que tendrán que aferrarse, más que nunca, al esfuerzo sobrehumano que está realizando LeBron James cada partido, incluyendo el primero de las Finales en el que concluyó con 44 puntos, aunque no pudo evitar la derrota en la prórroga.
En su primera aparición en Playoffs, Kyrie Irving, de 23 años, promedió 19.0 puntos, 3.6 rebotes y 3.8 asistencias por partido. Realmente, un final de temporada muy agrio para un jugador que no podrá ayudar más a su equipo en el momento más importante del curso.