Paul George está de vuelta, en una de las mejores noticias que ha podido recibir la NBA a lo largo de los últimos meses. Después de sufrir el pasado verano la escalofriante lesión que lo mantuvo en el dique seco durante casi toda la temporada, el alero está listo para volver a la carga y liderar el renacer de unos Pacers que vienen de afrontar una temporada muy difícil tras dos años luchando por conquistar las Finales de la Conferencia Este.
Paul George: "Después de aterrizar en la NBA mi rol habitual era salir dese la segunda unidad. Luego luché por ser titular y, a continuación, por jugar el All-Star. Mi objetivo ahora es conquistar el MVP este mismo año."
El jugador mantiene su confianza por las nubes y cree que en su regreso definitivo a las canchas volverá a estar al mismo nivel con el que deslumbraba a la liga antes de su grave lesión en la pierna. Llegando aún más allá, George aprovechó un evento promocional con Nike en China para declarar que su gran objetivo para el próximo curso pasa por conquistar el MVP de la temporada, en un premio que ha tenido en las figuras de LeBron James, Kevin Durant y Stephen Curry a sus últimos tres ganadores.
George aprovechó la ocasión para reivindicar su posición como líder de los nuevos Pacers, más necesario ahora con la salida de dos de los pesos pesados de la plantilla como lo han sido Roy Hibbert y David West. "Como líder del equipo hay que aprender a realizar el mayor esfuerzo posible. Tienes que ser el primero en llegar a la cancha cada día y el último en salir."
La confianza de Paul George se presenta como un poco desmedida y la participación en el All-Star Game parece un objetivo más realista después de tanto tiempo apartado de las canchas. Además, su reconversión a ala-pívot, tal y como quiere implantar Larry Bird, podría causarle problemas de adaptación durante las primeras semanas de competición, en un galardón que apremia, principalmente, la regularidad individual y los resultados colectivos.
En su defensa, podríamos lanzar la pregunta de cuántos en el seno de la liga apostaron por el MVP de Stephen Curry o todos los analistas y directivos que se burlaron de James Harden no hace mucho cuando declaró ser el mejor escolta de la NBA.