España jugará su novena semifinal consecutiva de un EuroBasket después de superar (73-71) a Grecia en un auténtico final de infarto en el que destacaron las imprecisiones por parte de ambos conjuntos y un carrusel de tiros libres favorable a los de Sergio Scariolo.
El encuentro fue una auténtica declaración de intenciones en el que ninguno de los dos combinados nacionales llegó a imponer su hegemonía de manera clara. Los golpes se sucedían por ambos bandos y los parciales, así como las imprecisiones y errores, se iban alternando de un campo a otro.
Así, fue España la que golpeó primero con un parcial inicial de 6-0 gracias a dos triples consecutivos de un inspiradísimo Sergio Llull que quemó su pólvora demasiado pronto. Como lleva sucediendo a lo largo de todo el torneo, fue Pau Gasol (27 puntos y 9 rebotes) el encargado de coger el testigo y asumir las responsabilidades ofensivas de España, bien secundado por un Nikola Mirotic (18 puntos) cada vez más integrado en la selección.
Por parte de la selección griega, Georgios Printezis (13 puntos) lideraba la ofensiva de los de Katsikaris durante la primera mitad para evitar que España abriera una brecha importante en el marcador, mientras la figura de Giannis Antetokounmpo (12 puntos, 17 rebotes y 2 tapones) se erigió como una fuerza de la naturaleza omnipresente en ambos lados de la cancha.
Con este panorama, España tomó el camino de los vestuarios con un resultado más que satisfactorio (39-32) para intentar mantener a raya al arsenal heleno. Pero no fue así. Tras el descanso, Vasilis Spanoulis (10 puntos y 5 asistencias) cogió el timón de la nave helena y lideró un parcial inicial de 3-14 en el tercer cuarto que hizo saltar las alarmas en las filas españolas. Del mismo modo, esta pequeña ventaja favorable a Grecia se acabó desde que Pau regresó a la cancha para poner la igualada con dos canastas consecutivas (46-46), aunque serían los pupilos de Katsikaris los que afrontarían el último cuarto con una ligera ventaja (55-57).
El último cuarto fue un cúmulo de fallos e imprecisiones por ambas partes que bien pudo costar el partido a cualquiera de las dos selecciones, pero solo una puede salir victoriosa. Grecia, lastrada por sus tres primeros minutos sin poder anotar, unido a unos dobles de Calathes, un triple a la desesperada errado por Spanoulis y unos pasos de Antetokounmpo terminó por enterrar sus posibilidades de victoria. Aún así, España otorgó a su rival la oportunidad de empatar el partido con dos errores garrafales en forma de pérdidas por parte de Sergio Rodríguez que aprovechó Grecia para meter el miedo en el cuerpo con dos triples consecutivos, aunque fue demasiado tarde y el carrusel de tiros libres terminó por beneficiar a La Roja.
Con esta victoria, los de Sergio Scariolo han asegurado, como mínimo, su participación en el preolímpico y lucharán por una nueva medalla europea.