En Cleveland están tan centrados en un nuevo intento de asalto al título de la NBA que no entienden de preliminares ni presentaciones previas al inicio de los partidos.
En el encuentro de esta madrugada ante Toronto, LeBron James y compañía no esperaron, siquiera, a la finalización del baile de las animadores de los Raptors para hacer acto de presencia en la cancha, eso si, sin interferir en el espectáculo.
De poco serviría esta demostración de concentración y compromiso, pues la franquicia de Ohio terminó por sucumbir en su visita a tierras canadienses. Aún así, los Cavaliers se mantienen en lo más alto de la Conferencia Este con once triunfos.