Los Detroit Pistons están presentando sus credenciales para convertirse en una de las grandes sensaciones del año en la NBA después de la gran mejoría exhibida respecto al pasado curso. El equipo presenta un registro de 10-9 fomentado por su férrea defensa, aunque sus carencias ofensivas y débil segunda unidad les puede pasar factura a largo plazo.
Como ejemplo podemos tomar la posición de base. Con Reggie Jackson en pista, quien está respondiendo con creces a su nuevo contrato multimillonario, la franquicia de Michigan supera en 6.4 puntos por cada 100 posesiones a sus rivales, cifras que descienden en hasta casi 19 puntos cuando el jugador está en el banquillo.
No obstante, la ayuda está en camino. Después de una larga temporada en el dique seco a consecuencia de la rotura sufrida en el tendón de Aquiles, Brandon Jennings está afrontando el tramo final de su recuperación y se espera que esté de vuelta en un plazo cercano a las tres semanas.
Hasta el momento de su lesión, Jennings promediaba 15.4 puntos y 6.6 rebotes por encuentro. Ahora, junto a Reggie Jackson, ambos jugadores pueden formar una de las parejas de bases más efectivas y letales de toda la competición.
Sin embargo, la conexión entre ambos jugadores podría ser efímera, ya que el propio Jennings ha sido objeto de una gran cantidad de rumores que sugerían una probable salida del equipo vía traspaso.