A sus 33 años de edad, Dwyane Wade ha comenzado a planificar cómo será su vida cuando abandone el baloncesto profesional, aunque su futuro seguirá ligado a él de una forma muy cercana y participativa.
En una reciente entrevista para la revista Bloomberg, la estrella de los Heat habló acerca de sus planes de convertirse en propietario de una franquicia de la NBA tras su retirada, consciente de que el ocaso de su carrera comienza a convertirse en una realidad.
"Me encantaría ser propietario de un equipo", afirmó el jugador. "En caso de no poder poseer uno, tampoco quiero ser una parte minoritaria. Lo tengo muy claro, quiero ser el dueño del equipo."
Pocos jugadores pueden permitirse, a día de hoy, el desembolso económico que supone comprar una franquicia de la liga, pero Wade es uno de ellos. El jugador asistió a un curso financiero de una semana en Harvard durante el pasado verano para mejorar sus habilidades y ha demostrado disponer de un equipo inteligente de asesores a su lado.
Su vinculación con la multinacional de artículos deportivos china Li-Ning le reporta varios millones de dólares anuales, cantidad a la que hay que sumarla la participación en forma de acciones que posee en la empresa asiática. Además, Wade tiene firmados varios acuerdos de patrocinio con marcas de la talla de Gatorade, Hublot o Pepperidge Farm que le aportan un plus económico muy a tener en cuenta.
No es casualidad que ocupe el puesto nº31 en la lista Forbes entre los deportistas que más beneficios han conseguido en este año 2015.