Domantas Sabonis, a seguir los pasos de su padre

Hijo del mítico Arvydas Sabonis, se formó en la cantera del Unicaja Málaga y ha evolucionado mucho durante sus dos años en la NCAA.

Domantas Sabonis es uno de los nombres que más interés levanta al aficionado español de cara al Draft 2016. El motivo es bastante claro, ya que se formó en España y es hijo de un mito del baloncesto como es Arvydas Sabonis. El pívot lituano tiene muchos números para ser elegido entre los diez primeros en la ceremonia del Draft que se celebrará mañana en Brooklyn.

El simple hecho de ser hijo de quién es, convierte al bueno de Domantas Sabonis en un jugador a seguir. Al igual que su padre, se mueve en la pintura y ha heredado muchas cosas de su juego. La primera de ellas es su capacidad para leer el juego y distribuir desde el poste bajo, algo en lo que Arvydas era un auténtico genio. Evidentemente todavía no está a su nivel en este sentido y es muy difícil que lo alcance, pero aun así es muy bueno en esta faceta del juego.

Otro de los aspectos del juego que Domantas maneja a la perfección es el del rebote. En el defensivo sabe posicionarse para bloquearlo y en el ofensivo lo ataca con decisión y con inteligencia. De hecho, es posiblemente el mejor reboteador de este Draft 2016 y uno de los mejores de la NCAA, como ha demostrado con los 11,8 que ha promediado esta temporada.

En ataque también es un jugador muy polivalente y difícil de parar. Tiene muy buenos movimientos de pies para atacar de espaldas al aro y también una agilidad interesante para superar desde fuera a jugadores más altos que él. Además va con decisión hacia la canasta y suele sacar muchos tiros libres, donde se defiende bastante bien (76,9% de acierto este año).

El hecho de haber estado dos años en la NCAA, concretamente en la Universidad de Gonzaga, le ha ayudado a aclimatarse al estilo de vida y a la cultura de los Estados Unidos. Y también le ha servido para crecer mucho como jugador. En su temporada de sophomore ha firmado unos excelentes números de 17,6 puntos, 11,8 rebotes y 1,8 asistencias, siendo el líder de los Bulldogs como demostró en el March Madness, donde promedió 19,6 puntos, 14,3 rebotes, 2,7 asistencias y 1 tapón.

Pero Domantas Sabonis también tiene sus puntos débiles. Y el principal es el de su físico. En teoría su juego es de pívot, pero le puede faltar altura y fuerza para competir contra jugadores más grandes que él. Y para moverse de ala-pívot le falta más explosividad y capacidad atlética. Por eso, podría quedarse en un jugador indefinido en la pintura si no sabe explotar sus virtudes y tapar sus defectos.

También tiene mucho margen para evolucionar en su lanzamiento de media y larga distancia, ya que ahora mismo es muy inconsistente en ese sentido. El añadir esa capacidad a su juego le convertiría en un jugador mucho más completo y mucho más imprevisible para sus defensores. Y otro aspecto que debe mejorar es su capacidad para hacer cosas con la mano derecha, ya que ahora mismo es prácticamente nulo en este sentido.

En defensa no es malo y tiene buenos conceptos defensivos, pero su gran puntos débil es que sufre contra jugadores mucho más atléticos que él y en la NBA hay muchos que lo son, por lo que va a tener que evolucionar y buscar la forma de poder pararlos.

Pero pese a esos debes en su juego, no hay duda de que Domantas Sabonis es uno de los jugadores más preparados de este Draft 2016 y que ya sabe lo que es competir a nivel profesional, ya que lo hizo con el Unicaja Málaga incluso en la Euroliga.

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