¿Es posible anotar sólo 4 puntos y ser el mejor jugador del partido? Sí, es perfectamente posible y por si quedaba alguna duda Draymond Green se encargó anoche de despejarla. El jugador de los Golden State Warriors firmó un triple-doble inédito hasta ahora en la NBA y fue el líder en la victoria frente a Memphis Grizzlies.
Desde que en la NBA se contabilizan los robos y tapones (a partir de 1973) nunca en la historia se había visto un triple-doble sin llegar a dobles dígitos en anotación. Eso era así hasta que anoche apareció Draymond Green para firmar 12 rebotes, 10 asistencias y 10 robos...y hacer ese triple-doble a pesar de anotar tan sólo 4 puntos.
Hasta anoche el único jugador que había sido capaz de sumar al menos 10 rebotes, 10 asistencias y 10 robos había sido Alvin Robertson en 1986 (con la camiseta de los San Antonio Spurs), aunque en su caso hizo 20 puntos, por lo que en aquella ocasión se convirtió en un cuádruple-doble.
La actuación de Draymond Green podría haber sido todavía más redonda si hubiera logrado anotar tan sólo un punto más, ya que de haberlo hecho habría firmado un "5x5", es decir, sumar 5 o más en cinco apartados estadísticos diferentes. Y es que además de esos 12 rebotes, 10 asistencias y 10 robos, el ala-pívot de los Golden State Warriors colocó 5 tapones a los jugadores de los Memphis Grizzlies.
Los 36 puntos logrados por Klay Thompson, el otro gran artífice del triunfo de los Warriors, pasaron a un segundo plano ante la hazaña lograda por Draymond Green.