LeBron James no parece muy preocupado por los movimientos que puedan hacer los Cleveland Cavaliers este verano para reforzar su plantilla, algo que llama la atención especialmente viniendo del jugador más infuyente de la liga en las decisiones de su equipo. ¿Ha bajado los brazos y acepta la superioridad de los Warriors o simplemente es que ya no ve su futuro en Cleveland?
Hay que tener en cuenta que ahora mismo los Cavaliers no tienen general manager, ya que despidieron a David Griffin hace unos días, un gesto que no gustó nada a LeBron, que nunca llegó a ser consultado para una decisión tan importante como la descabezar la directiva.
Los rumores que sitúan a James en Los Angeles, sea en Clippers o en Lakers, en la agencia libre de 2018 empiezan ahora a inflarse un poco más, dado que la relación entre LeBron y el dueño de los Cavaliers, Dan Gilbert, nunca ha sido del todo buena -incluso muchos creen que Griffin hacía de colchón en sus asperezas- así que habrá que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos en Ohio.
Koby Altman es ahora quien ocupa, solo temporalmente, el puesto de general manager, y no parece que vaya a tomar ninguna decisión revolucionaria.
En cualquier caso si los Cavs quieren hacer algún movimiento importante en las próximas semanas tendrán que desprenderse de algunos contratos altos, y su mejor activo en este caso sería el traspaso de Kevin Love, pero parece que ningún equipo está interesado en su traspaso debido a su alta nómina.