El pasado 17 de octubre la temporada 2017-18 de la NBA echó a andar, y lo hizo con un duelo por todo lo alto entre Cleveland Cavaliers y Boston Celtics. Un partido que quedó marcado por la grave lesión de Gordon Hayward, uno de los fichajes estrellas de los de Brad Stevens, en los primeros minutos del mismo.
Los peores presagios se confirmaron en las siguientes horas, ya que Gordon Hayward se fracturó la tibia izquierda y se dislocó también el tobillo. Un diagnóstico que a priori dejaba al jugador de los Boston Celtics fuera de las canchas para el resto de la temporada. Y remarcamos lo de a priori, ya que en las últimas horas el ex de Utah Jazz no ha descartado su regreso para este curso 2017-18.
"Definitivamente es algo que está en mi mente. Estoy presionandome mucho a mí mismo para volver lo más rápido posible, asegurandome además de que todavía tengo muchos años de buen baloncesto por delante. Espero poder volver esta temporada, sería algo increíble, pero reitero que no me voy a precipitar. Si vuelvo, lo haré por que tengo un 1000% de confianza en mí y en mi rodilla", ha asegurado Gordon Hayward en una entrevista que ha concedido a Adam Himmelbasch, del Boston Globe.
Desde luego no parece que precipitar ese regreso de Gordon Hayward sea lo más inteligente, ya que el que vuelva totalmente recuperado, ya sea esta temporada o la próxima, es lo más importante. Además, no parece que sea urgente para unos Boston Celtics que marchan realmente bien y que han encontrado en Jayson Tatum y Jaylen Brown a unos sustitutos de plena garantía.