Más que conocido es el interés de Los Angeles Lakers en fichar a LeBron James el próximo verano en la agencia libre, algo que algunos analistas como Peter Vecsey consideran una operación que ya está cerrada. La estrella de los Cavaliers alimentó estos rumores con la noticia esta semana de que había adquirido un segundo inmueble en L.A. Sin embargo, mucho tendrían que mejorar los de Oro y Púrpura en siete meses para ser un equipo aspirante al que escogería James si lo que quiere es ganar anillos de campeón.
Por eso, en las últimas horas ha surgido un nuevo destino que se antoja muy apetecible para el 13 veces All-Star, y no es otro que Houston. Los Rockets son uno de los mejores equipos en la liga en estos momentos y aunque tendrán que calcular un gran desembolso de cara al próximo contrato de Chris Paul, si son capaces de deshacerse del contrato de Ryan Anderson a corto plazo cabría la posibilidad de que la próxima nómina de LeBron cupiese en el volumen salarial de los texanos.
Si atendemos a la lógica ganadora que ha imperado en la carrera de LeBron, Houston es un destino mucho más atractivo que Los Ángeles, y si nos apoyamos en los negocios, aunque no conseguiría la misma visibilidad que en Hollywood, LeBron tendría que pagar muchos menos impuestos si eligiese jugar al lado de James Harden y su amigo Chris Paul. Tras Nueva York, L.A es el mayor mercado de la liga, pero si tenemos en cuenta esos dos factores, hay que recordar que Cleveland es uno de los destinos más débiles de la NBA y que cuando James aterrizó por segunda vez en los Cavaliers, estos no eran ni un equipo de Playoffs.
El nuevo propietario Tilman J. Fertitta, que recientemente compró el equipo por la cifra récord de 2.200 millones de dólares, podría querer dar un golpe de efecto a su franquicia con un fichaje como el de LeBron James, lo que supone un incentivo más para considerar a Houston como un destino plausible.