Tremenda tensión la que se vivió anoche en el Staples Center en el duelo entre Houston Rockets y Los Angeles Clippers, y no tanto por el resultado (113-102 para los angelinos), si no por lo que sucedió después del bocinazo final. Y es que varios jugadores de los Rockets se fueron a por Blake Griffin y Austin Rivers (tampoco jugó, pero dijo algo a Ariza durante el partido).
Según informa Adrian Wojnarowski, James Harden (baja por lesión), Trevor Ariza y Gerald Green, aprovechando el conocimiento que tiene Chris Paul del Staples Center, entraron al vestuario por la puerta de atrás, con la firme intención de ajustar cuentas con Austin Rivers y también con Blake Griffin, que podría haber tenido una disputa verbal con Mike D´Antoni.
Houston Rockets’ players James Harden, Trevor Ariza and Gerald Green pushed into Clippers locker room post-game looking to confront Austin Rivers, league sources tell ESPN. Security escorted Rockets out before anything turned physical.
— Adrian Wojnarowski (@wojespn) 16 de enero de 2018
Rockets players were clamoring for Blake Griffin too, league sources said. Chris Paul also entered with other Rockers players through a backstory that connects team dressing rooms. https://t.co/BRgyHe1WgL
— Adrian Wojnarowski (@wojespn) 16 de enero de 2018
La tensión llegó a tal punto, que los medios de comunicación presentes en el vestuario fueron desalojados por la seguridad del pabellón. Además, según la periodista Ashley Brewer, necesitaron la intervención de la policía para evitar que la sangre llegase al río. Ahora la NBA investigará lo sucedido y es muy posible que haya sanciones a los implicados.
LAPD was called into the locker room area. Now hearing Chris Paul stayed out of it, 3 Rockets players were going after Austin Rivers.
— Ashley Brewer (@abc7ashley) 16 de enero de 2018