La era de Lebron James en los Cleveland Cavaliers ha llegado a su fin este verano. Tras caer estrepitosamente por 4-0 en las finales contra los Warriors, “el Rey” decidió que era la hora de buscar un nuevo destino y abandonar por segunda vez su ciudad natal.
Lebron se lo había dado todo a Cleveland, pero con su marcha les había dejado sin nada. Los Cavs estaban a la deriva. El 21 de junio, los Cleveland Cavaliers escogieron al base Collin Sexton en el octavo pick del Draft del 2018, convirtiéndose inmediatamente en uno de los activos más importantes de la franquicia. La historia se volvía a repetir.
Los Cavaliers habían vivido lo mismo ocho años antes. En 2010, Lebron James firmaba con Miami Heat. En 2011, tras una temporada con solo 19 victorias, Cleveland seleccionó al base Kyrie Irving en el draft para intentar llenar el vacío que había dejado Lebron. Irving acabó la temporada como rookie del año, y a la siguiente ya era All-Star.
Sexton es la esperanza de la franquicia de Ohio. Junto al recién renovado Kevin Love, debe liderar a un equipo que se ha quedado sin su referente.
El año pasado promedió 19,2 puntos y 3,6 asistencias con la universidad de Alabama. Como todo el mundo ya olvida a los Cavs, también hacen lo mismo con este jugador.
Sin embargo, Collin Sexton completa la terna de favoritos al premio al rookie del año, detrás de Luka Doncic y DeAndre Ayton. Pero Sexton cuenta con una gran ventaja sobre el resto.
El hecho de jugar en la Conferencia Este, la más débil, hace que pueda lucir mejor su talento y cualidades, mientras que el resto de rookies candidatos (Doncic, Ayton, Jackson Jr, Bagley III) compiten en el salvaje Oeste, y en equipos que seguramente no alcancen los playoffs.
Si Sexton promedia alrededor de los 20 puntos por partido y su equipo se clasifica a las eliminatorias, el galardón al mejor rookie de la temporada puede ser suyo.