Análisis: Los lobos no aullan en Minnesota

La crisis del conjunto de Mineápolis es cada vez más aguda y ya acumulan 12 derrotas seguidas y tres meses sin conocer la victoria.

Minnesota Timberwolves, crisis en 2020. Foto: gettyimages
Minnesota Timberwolves, crisis en 2020. Foto: gettyimages

Las cosas no funcionan en Mineápolis y la ilusión de inicios de cada temporada de Minnesota Timberwolves se diluye cual azucarillo en café a medida que avanza la competición. Los brotes verdes que podían atisbarse con la formación de un equipo joven y dos referentes de futuro como Karl Anthony Towns y Andrew Wiggins, parecen haberse marchitado por completo después de temporadas en las que no se acabó por arrancar. En la 2017-18 lograron romper la racha negativa de no clasificarse para los playoffs desde la temporada 2003-04, pero no fue el inicio de algo importante, como los más optimistas pensaban, sino que supuso el oasis en el desierto de un conjunto en el que sus figuras pecan de individualismo y no hay un proyecto común.

El último triunfo de los Timberwolves data del 10 de enero de 2020 ante Portland Trail Blazers. Desde ese momento, la nada más absoluta. Una inoportuna lesión de Towns dejó el equipo en manos de un Wiggins que se empeña en no dar respuesta a las altas expectativas puestas en él. La pieza angular del juego defensivo, como ser debería Robert Covington, está muy lejos del rendimiento que se atisbó en él durante su etapa en los Sixers, mientras que los problemas de Jeff Teague y una flagrante ausencia de un segundo base de garantías, hacen que el juego de los Wolves naufrague. Es un equipo sin brújula ni un referente claro que les pueda guiar.

La vuelta de Towns a la disciplina del equipo tras la lesión no ha hecho sino desordenar aún más la rotación y sumir a los secundarios en una apatía alarmante. Consultando los números de "Carlito", nada parece poder reprocharse al pívot ya que promedia 26.9 puntos, 10.8 rebotes y un porcentaje de tiros de campo superior al 50%. Sin embargo, su facilidad para producir numéricamente es inversamente proporcional a la capacidad de liderazgo para involucrar al resto del equipo en un proyecto que tenga visos de éxito. De hecho, el último triunfo de Minnesota con Towns en la cancha data del 27 de noviembre de 2019, frente a los Spurs.

Con un balance de 15-34, figuran ya penúltimos en la Conferencia Oeste, solo por delante de Golden State Warriors, y son el quinto peor equipo de la NBA, aventajando además a Knicks, Cavaliers y Hawks. No parece descabellado que la sombra del tanking haga acto de presencia en las oficinas de la franquicia, pero ¿con qué objetivo? Han conseguido unir a jugadores jóvenes de nivel y cuentan con piezas que deberían ser garantía de luchar por los playoffs, pero las cosas siguen sin funcionar. ¿Pueden decidir dar una vuelta de tuerca absoluta y prescindir de Wiggins o incluso de Towns en próximas temporadas? La paciencia del Target Center se está agotando y la toma de decisiones parece inaplazable.

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