Nadie podría pensar que los lunes se convirtieran en los días más esperados de toda la semana. El documental The Last Dance y el confinamiento en el que más de la mitad del planeta está sumido, han hecho que así sea y su director, Jason Hehir, sabe cómo seguir alimentando la expectación. Una vez emitidos los seis primeros episodios, se avecina la recta final y todo indica que los aficionados podrán disfrutar de revelaciones sorprendentes acerca de Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Bien es sabido por todos, y comprobado con lo que llevamos de documental, la enorme competitividad y curiosa manera de motivar a sus compañeros de Jordan, con una exigencia máxima que puede quebrar la moral de muchos. Pero se alcanzará un estatus superior en este sentido en los próximos episodios.
Al menos así lo atestigua Hehir en unas declaraciones recogidas por NBC Sports, después de que éste acudiera al mediático programa The Dan Patrick Show. "Mi temor antes de comenzar el documental era que la gente acabara odiando a Michael, y eso se debe, principalmente, a lo que veremos en los próximos capítulos", comenzó señalando el director. "En el 7 y 8 abordaremos cómo era la experiencia de compartir vestuario con él y cómo era ser rival. Se verán cosas que harán que muchos se consideren afortunados de no haber compartido equipo con él porque se muestra muy duro con sus compañeros. Exigía mentalmente más de lo que cualquier rival podría hacerlo", declaró el directo del documental.
Lo más sorprendente llega con su colofón. "Hay conductas y palabras que me sorprende que hayan sido aprobadas por ESPN y, sobre todo, lo que más me sorprende es que Michael Jordan accediera a emitir lo que se va a ver en estos episodios", aseveró Jason Hehir. Es preciso recordar que ya se han producido polémicas a raíz de la emisión de The Last Dance, como el enfado de su compañero Craig Hodges por haber desvelado que sus compañeros consumían cocaína. Uno de los sucesos que se desvelarán esta semana será la pelea que mantuvo con Steve Kerr, en torno a la cual corrieron ríos de tinta en su momento. La expectación es máxima.