¿Qué ha sido de la vida de Pat Ewing, la última gran estrella de los Knicks?
Uno de los mejores jugadores de la historia que no consiguió el anillo ha recibido un homenaje por parte de los Knicks esta semana
Patrick Ewing nació en Jamaica el 5 de agosto de 1962. El pívot es otro de los jugadores a los que Michael Jordan impidió conseguir un anillo. Fue uno de los miembros del "Dream Team" y uno de los mejores 5 de la historia, estrella absoluta de unos New York Knicks que tienen retirado el dorsal 33 en su honor. Ewing fue número uno del draft y consiguió que el equipo de la “Gran Manzana” fuese respetado de nuevo, pero a pesar de sus esfuerzos no pudieron reeditar los títulos de 1970 y 1973.
Desde entonces, los Knicks vagan por la NBA. Solo en la temporada 2012-13 consiguieron el título de la División Atlántico, pero desde que el protagonista de este artículo se fue, no han conseguido enderezar el rumbo. Su importancia en el equipo fue tal que han decidido realizarle un homenaje celebrando la semana de Pat Ewing del 6 al 12 de julio, por lo que nosotros vamos a repasar que ha sido de su vida.
El pívot se contagió de coronavirus hace unos meses
Ewing ha tenido una vida con pocos sobresaltos, aunque hace unos meses tuvo que ser ingresado en un hospital local por haberse infectado con el coronavirus. El expívot lo superó sin grandes contratiempos demostrando la fortaleza física que tenía en sus años como jugador, pero hizo una gran labor social alertando a los ciudadanos de todo el mundo de la importancia de esta enfermedad.
Pat siempre quiso ser entrenador cuando concluyerá su carrera y poco a poco lo ha ido logrado. Ha estado en el equipo técnico de cuatro equipos de la NBA (Houston Rockets, Orlando Magic, Washington Wizards y Charlotte Hornets) y en estos momentos se encuentra dirigiendo a la Universidad de Georgetown, su “alma máter”, desde el año 2017.
"Hoya Destroya" está intentando conseguir como entrenador lo que hizo como jugador en 1984: ser campeón universitario, pero aún no lo ha logrado. Hace dos años se especuló con que los Knicks le querían para tomar las riendas del banquillo, algo que le vendría muy bien al equipo para que sus aficionados tuvieran al menos alguien en quien confiar, pero no se llegó a producir.
Un gesto que demostró el tipo de persona que es
Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió cuando Ewing se encaminaba al retiro. En el año 2000, Alonzo Mourning necesitaba un transplante de riñon por una enfermedad. El gran Pat no se lo pensó dos veces y se ofreció a donárselo él, a pesar de que era uno de sus grandes rivales sobre la cancha y no pasaba por ser unos grandes amigos. Finalmente, el primo de Mourning fue el que entró en quirófano porque tenía mayor compatibilidad, pero el gesto es de los que define a una persona.
Desde su retirada ha participado en numerosos proyectos, todos relacionados con el deporte que tanto ha amado. Tiene un hijo que también quiso seguir los pasos de su padre y dedicarse al basket, aunque no le fue igual de bien. Su importancia ha sido tal que fue reconocido como uno de los 50 mejores jugadores de baloncesto de la historia y seguro que los seguidores Knickerbockers estarían encantados de ver en el banquillo a su última gran estrella.