El mundo va asumiendo que se avecinan tiempos oscuros y que esto no ha hecho más que empezar. El coronavirus no va a remitir hasta que no haya vacuna y parece incompatible el ritmo de vida anterior a la pandemia con la situación actual. Michele Roberts, directora de la NBPA, se expresó en este sentido en palabras recogidas por la ESPN, mostrando cierto desasosiego ante el panorama a medio plazo y su impacto en el baloncesto. El peso de esta organización en las decisiones de la liga es muy notable por lo que el hecho de que deje entrever la cada vez más probable opción de que la burbuja se prolongue hasta la próxima campaña, es algo a tener en cuenta.
"Si lo que nos espera en un futuro a corto plazo es similar a lo que estamos viviendo actualmente, me resulta imposible pensar que podamos organizar cualquier evento deportivo sin una burbuja sanitaria como la actual de Orlando", señaló Roberts. "Rezo todos los días y confío en que esto mejore y en unos meses podamos llevar una vida normal, que las familias puedan trabajar y estar juntas, y que el mundo del deporte se recupere. Pero si la única manera de poder sacar adelante la competición es con una burbuja como la actual, no dudaremos en jugar toda la temporada que viene de esa manera", argumentó una Roberts siempre contundente.
Y es que hay argumentos de peso que secundan esa teoría. "Resulta imposible pensar que, en este contexto, la NBA puede asumir el riesgo de tantos viajes ya que sería inviable evitar contagios. Hasta que no haya vacuna, creo que será imposible retomar al mismo ritmo el baloncesto", dijo antes de valorar la situación actual en Orlando. "Hemos llegado hasta aquí a base de trabajo y esfuerzo, así que hay que cumplir a rajatabla con el protocolo. La calidad de las instalaciones se adapta perfectamente a lo que necesitan las plantillas, y aunque claro que hay cosas que se pueden mejorar y estamos en conversaciones para hacerlo, estoy muy satisfecha con todo el protocolo", destacó Michele Roberts.