Una auténtica pesadilla. Solo así puede definirse lo que está suponiendo la serie de semifinales de Conferencia Este de los playoffs NBA 2020 para unos Milwaukee Bucks que partían como claros favoritos y ahora se ven contra las cuerdas. Se podría prever que Miami Heat era un equipo incómodo para los de Giannis Antetokounmpo, pero se observa una flagrante impotencia de los de Wisconsin para imponer su estilo de juego y hacer que su principal arma, el griego, sea un diferencial a su favor.
La polémica falta con que terminó el partido y que permitió a Jimmy Butler deshacer el empate que campeaba en el marcador, no debe desviar la atención del hecho de que los Bucks no están sabiendo encontrar su ritmo y hacen gala de una patente incomodidad atacando el entramado defensivo de sus rivales. Antetokounmpo dio un paso adelante, mejoró porcentajes, pero sigue sin ser capaz de encontrar a sus compañeros. Solo tres asistencias repartió un jugador que debería poder encontrar más liberados a sus compañeros, teniendo en cuenta lo mucho que se cierra la defensa de los de Florida en torno a él. En rueda de prensa recogida por ESPN, Giannis asumió la responsabilidad y considera que los resultados negativos se deben únicamente a ellos, independientemente de lo que haga el rival.
"Solo se trata de nosotros y siempre será así. Únicamente debemos centrarnos en mejorar, en encontrar la manera de ser mucho más duros en defensa y agresivos en ataque. Debemos hacer más tiros y vamos a revisar nuestro plan de juego porque, realmente, debemos hacer preguntas sobre cómo podemos mejorar, cómo podemos evitar tantas pérdidas de balón y cómo podemos hacer que mis compañeros tiradores tengan lanzamientos más liberados. Da igual quién esté enfrente", declaró un Giannis Antetokounmpo que querrá liderar a Milwaukee Bucks a una hazaña, como sería remontar un 2-0 en unos playoffs después de ser el mejor equipo de la conferencia, algo que ninguno de los 11 conjuntos que lo experimentaron, consiguió hacer.