Phoenix Suns sigue bebiendo de su metrónomo: el talento de Chris Paul

El base del conjunto de Arizona sigue siendo el más importante de la rotación de Monty Williams, pero por una abismal diferencia

Javier Macías Jiménez | 15 Nov 2021 | 22:01
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Chris Paul maneja el balón con Phoenix Suns "Foto: NBA.com"
Chris Paul maneja el balón con Phoenix Suns "Foto: NBA.com"

La realidad es que Phoenix Suns es uno de los mejores equipos de la NBA. Lo demostró la pasada temporada llegando a las Finales de la NBA y siendo uno de los conjuntos más regulares de la Conferencia Oeste. El nivel del conjunto de Arizona no ha decaído, sigue siendo uno de los conjuntos a tener en cuenta porque no ha perdido casi ninguna de sus piezas importantes.

Pese a que muchos analistas recaen en resaltar la figura de Devin Booker, por méritos propios por supuesto, la realidad es que el escolta norteamericano no es la estrella de este equipo. Y sí, es el máximo talento anotador del equipo, pero no el jugador sobre el que pende el juego del cuadro de Arizona.

Del mismo modo, la presencia de otros jugadores como DeAndre Ayton es muy importante en la pintura a base de físico y presencia, pero lo que es imprescindible e indispensable para el equipo del Oeste del país es Chris Paul.

Unos números que incitan a unas sensaciones brutales

Si Chris Paul está bien, Phoenix Suns gana siempre. En los últimos 8 partidos disputados por el conjunto que entrena Monty Williams, los Suns han sumado un récord impoluto de 8 victorias y 0 derrotas.

Los números del playmaker durante ese transcurso de encuentros ha firmado unas Estadísticas NBA escandalosas:

- Más de 15 puntos por partido

- Más de 10 asistencias por partido (sellando un doble-doble)

- 3.3 robos por partido

- Un 54% de acierto en los tiros de campo de toda índole

- Un 41% de éxito a la hora de lanzar desde el tiro de 3

Es decir, un clínic más en los factores de juego que responden a la anotación, la dirección de juego, el liderazgo, las habilidades defensivas y la toma de decisiones. Una locura llamado Chris Paul que sigue imponiendo su ley en la historia del baloncesto.