Hemos pasado tres cuartas partes de la temporada regular en la NBA y Memphis Grizzlies tiene el tercer mejor récord de la liga (no solo eso, estáN a solo un partido de Golden State Warriors y se encuentran en una mejor racha). Muchos se sorprenden de la temporada que están cuajando, pero no es casual. Llevan muchos años trabajando bien y las dos últimas campañas ya dieron pasos hacia adelante gigantes entrando en playoffs y compitiendo. Lo de este año no es sino la confirmación de un gran trabajo y de un estilo propio.
Y es que los equipos de élite se conforman en base a estilos y estos Grizzlies actuales siguen los pasos de los mejores de su historia, los de Marc Gasol , Zach Randloph y Mike Conley, que consiguieron llegar a unas Finales del Oeste y que son el espejo donde se miran los actuales de Ja Morant y compañía: gran trabajo en el draft y gran defensa. Esas son las bases del éxito para una franquicia de un mercado pequeño. Tener su identidad propia en el juego y hacer un trabajo planificado y de calidad desde los despachos.
Las claves del equipo
La reconstrucción, que se inició partiendo de los cimientos del equipo de Gasol y compañía, ha sido llevado ahora a la enésima potencia. Dos top 5 del draft, defensa dura, filosofía de trabajo e ir añadiendo las piezas necesarias (con traspasos arriesgados como el de Steven Adams por Jonas Valanciunas) o elecciones más que acertadas en el draft (repescar a un Desmond Bane, el mejor tirador de su clase, al filo de la segunda ronda del draft). Todos estos mimbres unidos dan como resultado a un equipo al que este año hay que tenerlo en cuenta para todo. Sí, para TODO.