Bradley Beal fue drafteado por los Washington Wizards en 2012. Desde entonces, a pesar de no haber tenido nunca grandes oportunidades para ganar anillos, el escolta ha seguido comprometido con el equipo de la capital.
Sobre ello se ha expresado en una entrevista con Haute Living: “La gente siempre me ve como que estoy loco, pero tengo un gran deseo de hacerlo y ganar aquí. Este es el equipo que me escogió en el Draft. Son muy leales, tengo muy buena relación el propietario y con nuestra directiva. Además, no hay muchos jugadores que tengan la oportunidad de ser el líder de una franquicia en la NBA, ¿sabes? Poder tener esa oportunidad, estar en una posición donde puedo escribir mi propia historia, significa todo... La lealtad es definitivamente un factor importantísimo para mí. Al final del día, el baloncesto es un negocio. Ves chicos drafteados por equipos y ser traspasados poco tiempo después, y a veces, se pone en duda la lealtad. Nunca he tenido esa sensación con los Wizards. Nunca he tenido que lidiar con esa particular nube rondando encima de mi cabeza en ningún momento de mi carrera. Me encanta el hecho de que siempre vamos hacia delante, siempre hemos conversado sobre hacia dónde vamos a ir y qué vamos a hacer... Siento que si gano un campeonato aquí en DC, con todo lo que he pasado, todas las adversidades y los altibajos, haría esa victoria mucho más dulce, me haría apreciarla muchísimo más. Y me encanta el hecho de hacerlo con el esfuerzo, picando piedra, e ir en contra de las predicciones”.
El problema para BB es que no parece que tenga el supporting cast para conseguir su objetivo. El año pasado llegó Kristaps Porzingis, que no parece que sea el jugador que prometía en sus primeros años en la liga, y además, ocupa un buen espacio salarial. Los Wizards tienen varios jugadores jóvenes con talento pero parece que faltan numerosos factores, siquiera para poder optar a algo en los Playoffs.
Los números de Bradley Beal en la NBA
El escolta, desde que llegó a la liga en 2012, siempre en los Washington Wizards, promedia 22 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias con un 45% en tiros de campo, 37% de 3 y 82% desde la línea del tiro libre. Es claramente uno de los mejores anotadores de su generación. Además, ha sido 3 veces All-Star y 1 vez All-NBA.