Todo o nada. Philadelphia 76ers se encuentra en una situación límite, consciente de que la viabilidad de este proyecto deportivo depende totalmente de lo que se haga en estos playoffs NBA 2023. Será muy complicado que, si no se llega al menos a la final de la NBA, continúe Doc Rivers dirigiendo a un equipo del que podrían salir hombres como Harden o Harris, y que se debería rearmar para ofrecer a Joel Embiid una oportunidad serie de alcanzar la gloria. El camerunés podría hartarse y empezar a buscar salidas, por lo que la presión es máxima en todos los protagonistas.
Sin embargo, hay un jugador que parece ajeno a todo esto y que desempeña su labor con alegría, desparpajo y naturalidad. Tyrese Maxey está disfrutando del baloncesto en estos Sixers, sabiendo que sigue erigiéndose en un jugador enormemente infravalorado y que puede aprovechar eso para evolucionar de manera tremenda. Así lo ha hecho esta campaña y pretende hacerlo también en la postemporada, demostrando a todos que su rol de anotador compulsivo podría ser lo que decante la balanza para estos Sixers.
Maxey ha promediado 20,3 puntos, con 48,1% de acierto en tiros de campo y 43,4% en triples
Las defensas se cierran sobre Embiid, se frena el caudal de conexiones entre el camerunés y Harden, los secundarios tienen dificultades para generarse sus propios tiros, pero una centella cruza la pista de lado a lado con una sonrisa sempiterna en el rostro y penetra como cuchillo en mantequilla en las defensas rivales, desarbolando por completo el entramado establecido. Tyrese Maxey tiene una capacidad de desequilibrio poco común en esta liga para un tercer espada y podría erigirse en el termómetro de Philadelphia 76ers para medir sus aspiraciones de conseguir el anillo.