Víctor Wembanyama está haciendo todo lo posible por mejorar y da muestras evidentes de su talento, pero Gregg Popovich no encuentra la manera de diseñar un plan táctico que favorezca sus condiciones y las de San Antonio Spurs.
Puede jugar de todo, pero acaba haciéndolo de nada. Esa es la paradoja que persigue a Víctor Wembanyama en el inicio de su andadura en la NBA. Como si de un genio incomprendido se tratara, el francés asiste impotente a una derrota tras otra de su equipo, que no solo carece de jugadores importantes que doten de competitividad al proyecto, sino que no tiene una idea clara de dónde y cómo debe jugar el galo para desplegar todo su potencial.
Empezó GreggPopovich apostando por jugar con Sochan de base, una prueba que resulta del todo contracultural y sinsentido, ya que lo acompañaba de Collins jugando de 5 para dejar libre a Wemby. Podría haber sido una idea interesante para el desarrollo en el juego de pies del francés y su agilidad con la pelota, pero las constantes derrotas hicieron que cambiara el esquema. A partir de ahí, el francés juega de hipotético pívot, pero se ve superado físicamente en la lucha por el rebote, carece de un juego solvente en el poste bajo y tiende a ocupar otras zonas de la cancha.
Victor Wembanyama no tiene la culpa del caos táctico de los Spurs
La derrota ante New Orleans Pelicans dejó ver todos los defectos de un equipo sin timón, y al que le ha caído un diamante en bruto, pero sin las herramientas necesarias para pulirlo. San Antonio Spurs debe encontrar el encaje táctico idóneo para Victor Wembanyama cuanto antes, ya que si no, corre el riesgo de desaprovechar a un talento generacional y mermar su progresión.